Anna Forés Miravalles

Per seguir somiant

Para aprender a educar, hay que educar como se aprende.

Deja un comentario

 

 

Neuromitos en educación

 

«a, e, i, o, u», escribió la neurona. La punta de una de sus dendritas era suave y aterciopelada; perfecta para ser impregnada de acuarelas; perfecta para dibujar a dendrita alzada. La neurona pincel, le llamaban. La ‘a’ en azul, la ‘e’ en naranja, la ‘i’ en verde, la ‘o’ en rojo, la ‘u’ en negro. Vocales para colorear. Colorear para aprender. Aprender para: educar.

NEUROCÁPSULA
Imagina tener un cerebro que es sólo el 10% activo, que se encoge si no bebes másde 6-8 vasos de agua al día y que después de los 3 años ya no puede aprender mucho. Durante varias décadas, los mitos sobre el cerebro –neuromitos– han persistido en escuelas y colegios, a menudo utilizados para justificar la ineficacia de los enfoques de la enseñanza. Muchos de estos mitos son distorsiones y sesgos de un hecho científico. Ideas erróneas generadas por una mala comprensión o una mala interpretación de resultados científicos (en este caso sobre el cerebro) que se utilizan, desafortunadamente, en educación y otros contextos.

Algunas de estas ideasson valoradasde forma similarpor profesores de todo el mundo según el estudio publicado por el Dr. Paul A. Howard-Jones en NatureReviewsNeuroscience este pasado Octubre.Estas ideas no científicas setrasladan a menudo con enfoques ineficaces o no evaluados a la enseñanza en el aula, lo cual afecta el aprendizaje de los niños en las materias más allá de la ciencia. Malentendidos sobre la función cerebral y su desarrollo afectan también a los docentes sobre temas tales como los trastornos del aprendizaje y por lo tanto, a su vez, pueden influir en los resultados de los estudiantes con estos trastornos. Los resultados de tal estudio provienen de maestros de países con culturas muy diferentes (Reino Unido, Países Bajos, Turquía, Grecia y China) y han revelado igualmente altos niveles de creencia en varios neuromitos. Esta prevalencia puede reflejar el hecho de que la neurociencia rara vez se incluye en la formación de los maestros, y que por lo tanto, les es muy difícil ser críticossobre las ideas y los programas educativos que procuren una base neurocientífica. Algunos de los mitos son los siguientes:

A partir de los 3 años aprendemos muy poco.
Según el mito, la edad de 0 a 3 años es un período crítico durante el cual se forma el cerebro de por vida. Aunque el origen del mito tiene sus raíces en la ciencia –porque el cerebro en realidad crece más rápido en las primeras etapas–,han surgido conclusiones simplistas que han llevado a muchos malentendidos. La creencia en el mito crea una presión y una ansiedad injustificada para estimular los bebés antes de que el desarrollo de su cerebro se “detenga”. Los estudios no nos indican que el período crítico para el aprendizaje sólo se produzca en la primera infancia.

Las personas aprenden mejor cuando reciben información en su estilo de aprendizaje preferido (por ejemplo, visual, auditiva o kinestésica).
Quizás uno de los mitos más populares e influyente es el de que un estudiante aprende más eficazmente cuando se le enseña en su estilo de aprendizaje preferido. Esta idea ha adquirido diversas justificaciones que dicen tener una base neurocientífica. El supuesto implícito parece ser que, debido a que las diferentes regiones de la corteza tienen un papel crucial en el procesamiento visual, auditivo y sensorial, los alumnos deben recibir información en formas visuales, auditivas o kinestésicas según qué parte de su cerebro “funcione mejor”.Si bien es cierto que existe una cierta especialización en el cerebro, este no funciona de forma aislada. Además de la falta de base científica sólida de esta teoría, su eficacia fue probada en ensayos clínicos controlados, y fue objeto de revisiones de la literatura. Los resultados no confirman su eficacia y por tanto dejan de apoyar este enfoque de la enseñanza. Sin embargo, es cierto que puede haber preferencias en algunos alumnos y quizás la presentación de información en múltiples modos sensoriales puede apoyar el aprendizaje.

Beber menos de 6-8 vasos de agua al día puede hacer que el cerebro se encoja.
A menudo hay algún rastro restante de orígenes científicos, incluso en los neuromitosmás bizarros. Por ejemplo, hay estudios que han demostrado que la deshidratación puede influir en la función cognitiva. Este hallazgo podría ayudar a explicar por qué más de una cuarta parte de los maestros del Reino Unido que fueron muestreados en este estudio creen que no cumplir con esta cuota podría causar que el cerebro de sus alumnos redujera de tamaño.

Las diferencias en la dominancia hemisférica (cerebro derecho o izquierdo) pueden ayudar a explicar las diferencias individuales entre los alumnos.
De acuerdo con la teoría de “cerebro-izquierdo, cerebro-derecho”, las habilidades de los alumnos surgen en la medida decuál es su cerebro dominante. Aunque los detalles de tal categorización varían con los diferentes programas educativos, los “estudiantes intuitivos” (cerebro-derecho)a menudo se contraponen a los’estudiantes secuenciales o racionales”(cerebro-izquierdo). Algunos textos educativos fomentan los maestros para determinar si un niño es de cerebro izquierdo o derecho. El hecho científico que sembró este mito no es difícil de encontrar: algunos tipos de procesos cognitivos son lateralizados en lo que respecta a la actividad neuronal adicional asociada con ellos. Los estudios de neuroimagen, cuando se interpretan adecuadamente, han demostrado la naturaleza distribuida de la actividad neuronal durante las tareas deldía a día. Sin embargo, una interpretación desinformada de estudios con neuroimagen que muestran los “puntos calientes” del cerebro (los artículos más populares y accesibles), puede promover la idea de que existen unidades funcionales aisladas.

La teoría de las inteligencias múltiples.
Esta teoría ha demostrado ser popular entre los maestros como un argumento en contra del clásico cociente de inteligencia (IQ). Dicha hipótesis anima a caracterizar los alumnos en términos de un pequeño número de “inteligencias” relativamente independientes –lingüística, musical, interpersonal,etc–. Tal teoría afirma que ha sido elaborada a partir de una variedad de disciplinas, incluyendo la neurociencia. Sin embargo, la complejidad de procesamiento general del cerebro hace que sea poco probable que algo parecido a la teoría de las Inteligencias Múltiples nunca pueda ser utilizada para describirlo, y no parece ni exacta ni útil para reducir la amplia gama de diferencias individuales complejas a nivel cognitivoy neuronal. Además, aquí nos encontramos con que es una idea que es incontrastable, pues es difícil de probar, sobre todo porque el número y tipos de inteligencias sigue siendo un trabajo en progreso.

Otros de los mitos del estudio: (1) La mayoría de nosotros sólo utilizamos el 10% de nuestro cerebro. (2) Los niños están menos atentos después de las bebidas azucaradas y meriendas. (3) Sesiones cortas de ejercicios de coordinación pueden mejorar la integración de la función cerebral entre hemisferio izquierdo y derecho. (4) Problemas asociados a diferencias en el desarrollo de la función cerebral no pueden ser remediados por la educación.

En resumen, los neuromitosson ideas falsas sobre el cerebroque han florecido tanto en la cultura popular como en la educacióny que son de lenta destrucción por dos motivos: Por un lado estánprotegidos por conceptos científicos fundamentalmente complejos y por el hecho de que las pruebas se esconden en revistas técnicas que tienen su propio lenguaje técnico; Por otro lado haysimplemente el hecho de que no puede haber ninguna prueba directa para testear tales ideas (por ejemplo, porque el mito es incontrastable). Más colaboración interdisciplinaria entre la neurociencia y la educación puede ayudar a identificar y hacer frente a los malentendidos que puedan surgir, y puede ayudar a desarrollar conceptos y mensajes que son a la vez científicamente válidos y educativamente informantes.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s