Anna Forés Miravalles

Per seguir somiant

Que salgan con raíces y alas

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http://www.expansion.com/directivos/2016/11/29/583d4fba46163fe16c8b4679.html

Saunalahti School, el colegio finlandés que encabeza el informe PISA.

Hanna Sarakorpi es una de las personas que más expectación despiertan hoy en día en el mundo de la educación. Es directora de escuela desde hace diecisiete años y una de las autoras del currículum escolar de Finlandia, el modelo que se presenta como el ejemplo a seguir. Sarakorpi dirige actualmente la escuela pública Saunalahti -creada en 2012 en Epoo, segunda ciudad de Finlandia-, el colegio que saca las mejores notas en el informe PISA. Ha participado en una jornada de la Fundación Cuadernos Rubio ante más de doscientos docentes, ávidos por aprender de Sarakorpi cómo acercar a sus alumnos a los resultados finlandeses.

Saunalahti diseñó un edificio para las necesidades del centro, que también es un espacio para el barrio, abre a las seis de la mañana y cierra a las diez de la noche. Alberga actos culturales, polideportivo y biblioteca pública. Hace de la integración en su sociedad y de la relación con las familias parte del temario. Tiene sofás en las aulas, dan clase en cualquier espacio, interior o exterior, los grupos de alumnos son flexibles en función de las habilidades… y funciona.

Sarakorpi: “El mundo cambia deprisa; la habilidad más importante es aprender a aprender”

Una escuela líder en resultados. Pero, ¿es también la escuela un lugar para formar líderes? Sarakorpi explica que “por supuesto, la escuela puede enseñar a los nuevos líderes, el colegio enseña también habilidades como trabajar en equipo, conocerse a sí mismo, cómo tratar a las personas, cómo entusiasmar a las personas y cómo llevar la responsabilidad. Ésas son habilidades muy importantes para todo líder, porque creo que un buen mentor debe llevar a las personas a hacer cosas que tienen sentido para ellos”. Su escuela se basa en que cada niño es único y su método planifica a cada estudiante, por lo que puede entenderse el liderazgo de forma más amplia. “Cada niño puede ser un líder en sí mismo. Las personas necesitan liderarse a sí mismos. Deben establecer sus objetivos y dirigir sus vidas”.

Su discurso se refiere a escuela integrada en la sociedad, con niños felices, que aprenden tanto en el aula como al aire libre o en un sofá, algo que en nuestro entorno puede chocar con la idea de escuela que prepara alumnos para el trabajo. Ante esa cuestión, “debemos tener cuidado, porque ninguno de nosotros sabe qué ocurrirá. El mundo cambia muy deprisa. La habilidad más importante para el futuro es aprender cómo aprender. No sabemos qué tendrán que hacer, así que hay que estar abierto a todo, crear pensamiento reflexivo y crítico para poder elegir”.

Cómo lo hacen en Finlandia

  • Foco en las fortalezas y en la pedagogía positiva.
  • Cada alumno es único y tiene sus propios objetivos de aprendizaje.
  • Se aprende haciendo. Métodos: experimentación, juego, drama, resolución de problemas…
  • Cualquier espacio es un lugar de aprendizaje.
  • Los profesores necesitan conocer bien las necesidades especiales de los niños y eso implica aprender de por vida.
  • Educación de forma conjunta con los padres.
  • Sentido de comunidad.

Para comparar su sistema con el nuestro, le presentamos un horario real de un alumno de diez años en España, y lo que más le sorprende es la escasa presencia del arte: una hora de plástica y una de música. “Yo pondría más horas de estas disciplinas, aunque nosotros usamos el arte no solo en esas horas, sino también en las clases de matemáticas y en las de inglés”. Por eso, concluye que “además del horario, depende también de cómo se den las asignaturas”.

“Que salgan con raíces y alas”

El método que aplica la escuela Saunalahti se basa en potenciar las fortalezas de los estudiantes y en la pedagogía positiva, explica su directora. Se elabora un plan para cada niño, evaluable cada mes, de manera que se puede seguir y modificar. También colabora con los padres y explica, por ejemplo, que hay reuniones cada tres meses, en las que están los padres, el maestro y el niño. “Los padres dicen por qué están orgullosos de su hijo; el maestro dice por qué está orgulloso de su alumno y el niño dice por qué está orgulloso de sí mismo”. Es decir, no solo se habla de materias académicas. Tiene espacios muy abiertos, pasillos en los que se explica y se lee. También se modifican los grupos de un mismo curso de manera flexible según las materias, dependiendo de las habilidades de los niños.

Hanna Sarakorpi, directora de la escuela Saunalahti.M.Á. Polo

La idea de educar dentro de su sociedad se apoya en el uso del edificio para todo el barrio como polideportivo o área de reuniones. Además, es una escuela pública solo para niños de la zona. “Recibo cartas de muchas personas para que entren niños, pero éste no es el objetivo, es una escuela del barrio”, dice la directora, que apunta que el objetivo es que el alumno se conozca a sí mismo y sea capaz de encontrar su lugar en el mundo. “Que tenga raíces y alas… y también sueños”.

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