Anna Forés Miravalles

Per seguir somiant


52è Espai de Gestió del Coneixement: «Activa la teva ment: estratègies des de la neuroeducació» (21 de setembre de 2022)

Quan

Data21.09.2022 – 21.09.2022

HoraDe 16.15 a 17.15 h

https://cejfe.gencat.cat/ca/formacio/gestcon/activitats/espais/52e_egc/index.html

52è Espai de Gestió del Coneixement:

Conèixer com funciona el nostre cervell ens pot ajudar a ser més eficients en la manera d’aprendre.

La neuroeducació suma a tot el que ja sabíem des de la pedagogia i la psicologia educativa i complementa la mirada per donar resposta al per què hi ha estratègies que funcionen o no en l’educació i en la formació.

Conèixer alguns dels principis de la neuroeducació ens ajudarà a millorar la nostra tasca formativa.

Programa

16.10 h  Acreditació i accés sala virtual

16.15 -16.20 h Inauguració

16.20 -17 h Activa la teva ment: estratègies des de la neuroeducació

Anna Forés

Professora de la UB. Directora adjunta de la Càtedra de Neuroeducació UB-EDU1st. Membre del grup de recerca GR-EMA (entorns i materials per a l’aprenentatge) de l’IDP-ICE de la UB i del grup d’Innovació INDAGA’T (Grup d’Innovació Docent per afavorir la Indagació). Inscrita a l’IDP-ICE secció universitat per a tema de publicacions i bones pràctiques docents. Apassionada per l’educació i com aprenem,  autora d’articles i més de 16 llibres sobre temàtica educativa.

17 -17.15 h Debat

Inscripció

Les inscripcions es sol·liciten a inscripcions CEJFE fins al 19 de setembre inclòs. L’autorització d’assistir a l’activitat per part del centre de treball està subjecta a necessitats de servei. Rebreu una resposta per part del CEJFE a la vostra sol·licitud per correu electrònic uns dies abans de l’activitat, acceptació que no condiciona la decisió final del centre de treball sobre l’autorització a participar de la formació.

Nota: Per accedir a l’aplicatiu del CEJFE:
Si sou usuari/a del CEJFE i heu oblidat la contrasenya, haureu de reiniciar-la i rebreu un correu a la bústia que heu indicat sempre per rebre notificacions del CEJFE. Un cop heu accedit, entreu a “dades personals” a dalt a la dreta, reviseu i completeu totes les vostres dades professionals per garantir el bon funcionament i registre del vostre expedient de formació.

Si és la primera vegada que us inscriviu a una activitat del CEJFE, heu d’accedir clicant a “Registre” i emplenar totes les dades obligatòries, i totes les dades professionals, atès que és una activitat de formació professional. En cas de no estar treballant actualment, indiqueu la vostra situació: estudis (precisar), atur, jubilació, etc.

Si trobeu dificultats per fer la sol·licitud d’inscripció en línia, podeu contactar amb l’Àrea d’Innovació i Gestió del Coneixement enviant un missatge a npf@gencat.cat indicant a l’assumpte del missatge el nom de l’activitat a la qual sol·liciteu la inscripció.

Certificació

L’activitat dóna dret a certificat d’assistència a qui s’hagi inscrit correctament, hagi rebut la notificació d’acceptació, i en cas de la modalitat en línia, cal que estigui correctament identificat/da a la plataforma de videoconferència (nom i cognoms), i compleixi amb el 80% de l’assistència a les hores de formació.

Codi d’activitat

67/212/01/2022 (modalitat virtual) i 67/213/01/2022 (modalitat presencial)

Organització

Programa de gestió del coneixement del Departament de Justícia, promogut pel Centre d’Estudis Jurídics i Formació Especialitzada – cejfe.gencat.cat/compartim


¿Cuánta gente se necesita para iniciar una revolución cultural en la empresa ?

SERENDIPIA |Escuchando las oportunidades de cada día

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¿Cuánta gente se necesita para iniciar una revolución cultural en la empresa digital? Una herramienta para facilitar el cambio: ARO – Análisis de Redes Organizacionales -.

A estas alturas del S.XXI creo que ya todos estamos de acuerdo en que necesitamos organizaciones ágiles, exponenciales, preparadas para tener éxito en un futuro cada vez más imprevisible.

Y eso ocurre cuando las organizaciones – entre otras cosas – trabajan en red, en entornos colaborativos, se tornan duales y comparten conocimiento. Y bla bla bla, por no repetir aquello de lo que todos hablamos – por algo será –.

Hasta aquí, la teoría es muy bonita y el papel todo lo aguanta, pero los que estamos batallando en las empresas para transformar culturas, y construir organizaciones más innovadoras y digitales, sabemos que la realidad es otra y la teoría funciona a medias -yo soy la primera en contar teorías muy bonitas-.

La realidad…

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El filósofo Byung-Chul Han afirma que la pérdida de atención resultado de la digitalización atenta contra encontrar “un segundo Cervantes”

http://www.uimp.es/actualidad-uimp/el-filosofo-byung-chul-han-perdida-de-atencion-resultado-de-la-digitalizacion.html
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Santander, 2 de agosto de 2022.- Desde la sala Riancho del Palacio de la Magdalena, el filósofo surcoreano Byung-Chul Han (Seúl, 1959) confesó, durante el arranque del curso magistral que imparte los días 1, 2 y 3 de agosto en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), ser “tremendamente gandul”, que no le gusta viajar, y que tan solo deja Berlín –ciudad en la que está afincado– una o dos veces al año. Fueron sus “sentimientos de agradecimiento”, resultado de haber escuchado que “está gustando” leer sus libros en España, lo que le llevó a aceptar la “amigable invitación” de la UIMP para acudir a Santander y protagonizar la cita estrella de los Cursos de Verano 2022, explicó el pensador en los primeros minutos de su coloquio ‘Digitalización y disrupción en el mundo de la vida’.

El autor de Infocracia (Taurus, 2022) lleva varios días en Santander, ciudad que califica como “una maravilla” y en la que ha podido apreciar que “hay muchas personas que parecen muy relajadas”. Esto ha hecho que uno de los filósofos más leídos en la actualidad, se plantee por qué un país “que tiene como ritual sagrado la fiesta y la siesta” pueda interesarse por la “sociedad del cansancio”, uno de los conceptos acuñados por el pensador y que valieron su reconocimiento. “Quizá a la gente no le vaya tan bien”, agregó antes de ahondar en el resto de ideas que presenta en sus ensayos.

“El lenguaje se ha convertido en información y cuando lo usamos solamente como tal, pierde su carácter contemplativo”, explica Byung-Chuil Han mientras asegura que no tiene “ni paciencia ni tiempo para un poema”.

En consecuencia, una de sus tareas como filósofo es la de hacer un llamamiento a la sociedad para que preste atención al proceso de digitalización, “responsable de la pérdida de la atención contemplativa, que nos roba la parte poética”. En este punto, Han pregunta ante su público: “¿Para qué viven las personas si perdemos la poética? Si seguimos como estamos, nunca habrá un segundo Cervantes”.

Digitalización

El pensador manifiesta su descontento con que todos los políticos apoyen de forma rotunda la digitalización, en el 4G o el 5G. Sin embargo, a su parecer, “cuanto más rápido vaya esta red, más se fragmenta nuestra atención, y esto no solamente nos enferma, sino que altera la cultura. Porque la cultura requiere de otro tipo de atención, una “más lenta y larga”.

“Tenemos que tomar nuestras propias decisiones en la digitalización porque los políticos de por sí no piensan; los filósofos, los artistas, si piensan pero tienen que participar en la configuración de la digitalización; porque la digitalización no tiene rostro humano”, comenta.

Además, recalca que si dejamos este proceso en manos de la economía y el capital “lo que hacemos es destruir nuestra alma, nuestra cultura”, y se siente sorprendido de que los políticos se nieguen a pensar: “es un gran problema”.

“Deberían leer mucho”, advierte,  al tiempo que pone en duda que la mayoría lo hagan, a pesar de que, dice que hay excepciones como en el caso del exmandatario Felipe González, quien le confesó personalmente  que le encantaban sus libros

Telefonos inteligentes

El autor de No-Cosas o Infocracia, cuenta que su teléfono es un Nokia que puede tener entre 20 y 30 años, que no le gustan los teléfonos inteligentes pero reconoce que son “tremendamente útiles” y que cuando va a la la naturaleza lleva un smartphone que le permite saber qué tipo de flores encuentra en su camino: “Para mí es importante saber el nombre de las plantas, o de un ser querido y conocer el nombre de aquellas cosas a las que se quiere es el motivo por el que lo llevo”.

De hecho, Han asegura que le encanta la tecnología: “Me gustan las máquinas, son maravillosas y no odio la digitalización”, pero para él este concepto tiene un significado basado en satisfacer la necesidad de las personas: “si sometemos la economía al capital, nos aislamos, enfermamos, nos encontramos cada vez más solos, fragmentamos la política, debilitamos la democracia y creo que deberíamos reflexionar sobre ello”.

Sin embargo, Han expone que “el capital nos enferma” y pone como ejemplo a personalidades como Bill Gates o Mark Suckerberg para explicar las dos caras de esta sociedad: “Se presentan como filántropos pero son el diablo, porque el que cuenta es el capital”.

“Zuckerberg tiene una montaña de azúcar, reparte caramelos con la etiqueta de Facebook y nos hace adictos a todos; la gente mira constantemente su Facebook son zombies”, explica: “Todos nos volvemos adictos para después generar más capital”.

Pandemia

Durante la pandemia, el filósofo explica que se ha erosionado la confianza entre los individuos porque “apenas nos tocamos”: “Es el apretón de manos lo que genera la confianza; es algo que la pandemia ha erosionado de manera masiva, y la falta de contacto erosiona la comunidad”. Asimismo advierte que la pandemia también ha contribuido a agravar las “crisis de comunidad” entre régimen neoliberal y la digitalización.

El pensador remarca que estar en red “no significa estar conectado” y que esa red sin fronteras “debilita el vínculo” entre las personas: “Pese a las redes sociales, estamos más solos que nunca”.


¿Sabes por qué son importantes la educación y los cuidados de la infancia durante los primeros 3 años de vida?

¿Te perdiste el webinar sobre «Educación y cuidados en la primera infancia» del Programa EduCare?

En él hablamos sobre la importancia de la educación y el cuidado de calidad durante los primeros 3 años de vida y presentamos nuestro informe «Brechas socioeducativas en los derechos de la primera infancia en España». Puedes ver el resumen del webinar en este link: https://bit.ly/3SvF5UQ

Tuvimos el placer de contar con la participación de Anna Forés, pedagoga y directora adjunta de la Cátedra de Neuroeducación de la Universidad de Barcelona y patrona de Educo; Imma Marín, experta en juegos, juguetes y tecnología y educación en el tiempo de ocio y directora de Marinva: juegos y educación; Anna Ramis i Assens, pedagoga y profesora universitaria, autora de varios libros y artículos sobre pantallas e infancia; Maria Truñó i Salvadó, Comisionada de Educación del Ayuntamiento de Barcelona y politógologa, y Lucia Losoviz, Directora General de Derechos de la Infancia y Adolescencia del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Todas ellas compartieron sus experiencias y aprendizajes de esta etapa clave para el desarrollo y bienestar de los niños y niñas

#PrimeraInfancia


Cristóbal Cobo: “Enseñemos a hacer preguntas y no a repetir respuestas”

Cristóbal Cobo: “Enseñemos a hacer preguntas y no a repetir respuestas”

Así era…

Cristóbal Cobo

Profesor e investigador en nuevas tecnologías y educación, y director del Centro de Estudios Fundación Ceibal.

Cristóbal asegura que sus padres debían estar muy locos porque de pequeño le regalaron un sistema de fundir plomo para hacer figuritas moldeables. Asegura que era fascinante y podía pasarse horas y horas experimentando con ello. Tanto que los domingos por la tarde los dedicaba a terminar corriendo los deberes que no había hecho con antelación.

El mundo ha cambiado mucho desde la aparición de Internet y las TIC. ¿Lo ha hecho de la misma forma la educación?
Sí ha cambiado, pero hay cosas que no han cambiado de la forma que pensábamos que lo iban a hacer. Claramente hay cosas que no son similares a como era un aula hace 30 años, pero la situación no es la que esperábamos que fuera, ni la educación ha mutado de la misma forma que lo ha hecho el mundo en general.

¿Por dónde cree que hay que empezar a cambiar la educación para que así sea?
Yo creo que lo primero que hay que modificar tiene que ver con nuestra disposición, nuestra apertura, flexibilidad, humildad, modestia. Las tecnologías proponen paradigmas distintos a otros ecosistemas o modelos que habíamos utilizado en siglo anteriores bajo otros instrumentos. La apertura de nuestra mente sería el principal componente del cambio.

¿Y en segundo lugar?
Creo que la reconceptualización del valor del conocimiento. Este es uno de los valores más sustantivos. Esta reconceptualización no ha de quedar atrapada por una tecnología en particular, sino que plantea preguntas sobre al rol de la educación y, al mismo tiempo, sobre lo que significa aprender. Esto va mucho más allá del uso o la introducción de dispositivos en las aulas o en las tareas curriculares.

Suele hablar de aprendizaje invisible, ¿nos lo puede definir?
Este concepto es una provocación, una llamada de atención a algunos procesos de generación de conocimiento que creemos que no están siendo tomados en cuenta. Estos procesos tienen que ver con el componente del conocimiento tácito, que es más difícil de sistematizar, de poner en una base de datos. También tiene que ver con las habilidades más blandas o no cognitivas, que también son difíciles de sistematizar y sobre todo de evaluar. El hecho de no poder utilizar métricas para controlar su progresión en el niño o niña las ha mantenido a salvo, pero también ha provocado que no sean tenidas en cuenta ni valoradas.

¿Qué implica que no se puedan sistematizar?
Que no se ven reflejados en las notas o el boletín de cualificaciones, pero que están ahí. Lo que planteamos es que hay muchos aprendizajes que están siendo estimulados por la tecnología y que no van a verse representados en las notas o en las calificaciones, pero sí van a estar reflejados en otros entornos de aprendizaje que no son necesariamente formales.

¿Se aprende mejor aquello que descubrimos solos?
Podemos aprender solos o en un grupo, por cauces formales o de forma informal. La dicotomía real tiene que ver en si está conducido por el profesor o por la curiosidad y la motivación personal. Creo que esa es la diferencia y que es la clave. En el aula aprendemos muchas cosas, pero fuera de ella también. Lo que pasa es que no sabemos hacer dialogar los aprendizajes informales con los que son formales.

¿Y cómo cree que deberíamos hacerlo?
Creo que de la misma forma que nosotros resolvemos problemas que no nos habíamos planteado: a través de la experimentación. La ruta que nos queda por consolidar desde la educación formal construir es más puentes y caminos para dar espacio a esas oportunidades no planeadas de aprendizaje.

¿Nos puede poner algún ejemplo?
¡Claro! El aprendizaje basado en problemas, la construcción de laboratorios que puedan tener interacción con la sociedad, la posibilidad de generar incubadoras de ideas que puedan llevarse a la calle… Yo creo que todo esto crea puentes entre los dos mundos de conocimiento.

Aprender o pensar, ¿son habilidades naturales o deben trabajarse en la comunidad educativa?
Yo creo que uno trae un maletín con un conjunto de habilidades y talentos, pero todo esto que uno tiene hay que pulirlo y afinarlo para explotarlos. Lo que debemos ver es cómo enseñamos a aprender.

¿Y cómo lo hacemos?
Hay que entender el aprendizaje como un continuo que no está adscrito a un programa curricular. Esto es fácil decirlo pero difícil implementarlo. Tanto es así que el currículum vitae todavía sigue siendo la moneda de cambio para mostrar cuánto sabes. Tu vas a una empresa y le enseñas este documento donde dice lo que has estudiado, cuánto tiempo y en qué sitio, pero no dice nada de tu aprendizaje, de tu experiencia, de tus capacidades de explorar, de solucionar problemas. Somos demasiado conservadores porque seguimos utilizando este tipo de métricas que hoy en día han quedado obsoletas.

De hecho, en los centros educativos el aprendizaje está muy estandarizado. ¿Cree que debemos aprender todos lo mismo?
Alguien se preguntaba que si todos aprendemos de forma distinta, por qué a todos nos enseñan por igual. Yo creo que la respuesta rápida es: no, no tenemos que aprender todos lo mismo. Pero hay algunos aprendizajes que nos permiten desarrollar estructuras para construir conocimientos después. Si yo puedo construir una gramática más lógica con lenguaje matemático, luego puedo desarrollar conocimientos que pueden tener que ver con tecnología, con ciencia, etc. La programación también es un lenguaje que debemos desarrollar. Probablemente no todos debemos aprender lo mismo, pero hay algunos conocimientos básicos que sí debemos tener de forma transversal.

¿La fórmula sería entonces conocimientos básicos transversales junto con un abanico más amplio?
Sí, sería muy interesante que la educación fuera más flexible y personalizable en este sentido. Debemos tener en cuenta la situación en la que estamos ahora: la posibilidad de construir conocimiento con personas de todo el mundo es una oportunidad abrumadora. Tenemos al alcance de la mano una comunidad de aprendizaje sin límite.

¿Las comunidades de aprendizaje pueden ser una buena herramienta para socializar el conocimiento?
Por supuesto. Las comunidades de aprendizaje ya existían antes de que acuñáramos el término. Tenemos “tribus” que se encuentran de manera formal o informal y espontánea. Generalmente nos juntamos por una temática que tenemos en común. Hay un saber que los reúne, aunque no sea físicamente, y este valor hay que explotarlo al máximo.

¿Qué papel juegan las tecnologías en el aprendizaje invisible?
Si las TIC son entendidas como herramientas para explotar la curiosidad y la experimentación, juegan un papel fundamental. El problema es que las tecnologías pueden ser utilizadas para llevar a cabo pedagogías profundamente conservadoras y lineales. Para los niños la tecnología no es algo innovador, no es algo disruptivo, porque han nacido con ello. Ellos gastan menos energía en investigar la interfaz porque la tienen por habitual, debemos tener esto en cuenta.

¿Cómo se puede estimular la curiosidad de los chicos y chicas en un entorno como el actual?
Enseñando a hacer preguntas y no a repetir respuestas. Los programas curriculares son un conjunto de respuestas estructuradas y sistematizadas. El currículum debería ser un punto de partida que hace preguntas provocadoras y que no te da las respuestas. Lo que incentiva la curiosidad, la experimentación, es buscar la respuesta a preguntas abiertas. Esto sería más inteligente y seductor para plantear desde la escuela.

¿Formamos mucho en contenido y poco en competencias?
Hablamos de la educación enciclopédica y cuando salimos al mundo laboral vemos que los contenidos se convierten en algo reemplazable. Las otras destrezas adquieren un valor sustantivo, pero no nos las han evaluado, como decíamos antes. Las habilidades técnicas deben ser enriquecidas y amplificadas por habilidades de orden emocional. El gran tema está en pasar del enunciado a la escena.

¿Y cómo pasamos a la escena?
Primero debemos averiguar cómo las incentivamos y, en segundo lugar,  cómo trazamos habilidades como la colaboración, la empatía o el pensamiento crítico. Hay que asumir ese salto al vacío aunque sea difícil poner una calificación a la capacidad del alumno.


EL MIEDO COMO CAMINO CON ANNA FORÉS



🗣️ El 31 de agosto a las 18h se abren nuevos caminos con una nueva entrevista en mi programa «Sinergies» en YouTube.

✍️ Con Anna Forés, directora adjunta de la Càtedra de neuroeducación UB-EDU1st, hablaremos de muchas emociones, de cómo transmitirlas a nuestros hijos e hijas y la parte positiva de educar teniendo en cuenta el bienestar emocional.

Nos vemos pronto en otra conversación de «El miedo como camino» 😉

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13 principios para Reimaginar la Educación

13 principios para Reimaginar la Educación: #Uruguay por UNICEF (autora: Camila Gottlieb)

Esta publicación sistematiza 13 principios que constituyen los ejes orientadores para la educación del mañana.

Son la representación del conjunto de valores, creencias y normas que los participantes de este proceso desean que el sistema educativo tome como marco de referencia.

Los 13 principios tienen un correlato con las tres temáticas iniciales que se propusieron para reimaginar la educación: qué enseñar y aprender, cómo enseñar y aprender, y cuándo y dónde enseñar y aprender.

La sistematización de los principios engloba los temas principales que los jóvenes propusieron para la educación del mañana.


https://lnkd.in/eM_5u9PR

https://www.unicef.org/uruguay/informes/13-principios-para-reimaginar-la-educacion


Nazareth Castellanos, neurocientífica: «El intestino influye en el aprendizaje, por eso es importante que la dieta sea sana durante la infancia»

https://www-lavozdegalicia-es.cdn.ampproject.org/c/s/www.lavozdegalicia.es/amp/noticia/lavozdelasalud/vida-saludable/2022/08/04/nazareth-castellanos-neurocientifica-intestino-influye-aprendizaje-importante-durante-infancia-dieta-sana/00031659626247527643638.htm

LUCÍA CANCELALa Voz de la SaludNazareth Castellanos es física teórica y doctora en Neurociencias por la Universidad Autónoma de Madrid.

Nazareth Castellanos es física teórica y doctora en Neurociencias por la Universidad Autónoma de Madrid.

La especialidad de Nazareth Castellanos comenzó antes, incluso, de acabar la carrera. Una entrevista de Javier DeFelipe, «uno de los neurocientíficos más importantes de España», despertó su curiosidad por el cerebro en el tercer curso de la licenciatura. «Antes de acabarla, empecé a colaborar con algún laboratorio. Siempre me encantó el tema que pudiera relacionar lo biológico y físico con procesos mentales y psicológicos», apunta. Castellanos es física teórica y doctora en Neurociencias por la Universidad Autónoma de Madrid. Estudia el vínculo que existe entre el cuerpo y el cerebro, así como los mecanismos neuronales implicados en la práctica de la meditación. Desde hace varios años, dirige la investigación del laboratorio Nirakara y la Cátedra Extraordinaria de Mindfulness y Ciencias Cognitivas de la Universidad Complutense de Madrid

—De los más de 20 años de carrera que lleva a sus espaldas, ¿qué es lo que más le ha gustado aprender?

—Para mí, uno de los aprendizajes que más me ha ayudado es que la percepción es siempre interpretación. Cuando estudiaba la neuroanatomía de la percepción, me di cuenta de que vemos las cosas, y las hacemos, desde nuestro mundo y perspectiva. Creo que entender esto nos puede ayudar a evitar conflictos, porque siempre pensamos que las otras personas y nosotros vemos lo mismo, pero la realidad es una palabra muy engañosa. Entonces, el hecho de decir que algo es mi interpretación, me invita a la humildad, al respeto y a considerar al otro. Esto siempre me ha ayudado bastante. https://d-23004655213200970571.ampproject.net/2207221643000/frame.html

—Una de sus líneas de investigación ha sido la regulación emocional. En varias ocasiones, ha hablado de cómo los sentimientos se van formando. ¿Nuestro lenguaje corporal puede darnos pistas de lo que sentimos de manera anticipada? 

—Sí, desde hace relativamente poco, hemos vuelto a una postura en la que se reconoce la importancia que tiene el cuerpo en las emociones. Antes siempre las vivíamos desde un punto de vista muy mental, muy pensado y analizado. Pero ahora, y gracias también a la neurociencia, lo que vemos es que antes de que se exprese una emoción, el cuerpo ya responde ante lo que por dentro se está preparando. Es más, se dice que el cuerpo sabe lo que la mente aun no se ha dado cuenta. Cuando experimentamos cualquier tipo de emoción, aunque sea muy ligera, hay cambios en los órganos, también en la sensaciones que tenemos de nuestra piel o en la postura que adquirimos. Lo que ocurre es que al no estar acostumbrados a percibir nuestro cuerpo, esas señales pasan desapercibidas. Estamos ciegos y sordos. En cambio, cuando desarrollamos la conciencia corporal y aprendemos a escuchar esas pequeñas sutilezas, nos da muchas pistas de cómo estamos y nos ayuda a discernir una emoción de otra. Por ejemplo, hay un estudio que muestra que las personas que tienen mayor consciencia corporal toman mejores decisiones, porque tienen muy en cuenta y saben mejor cómo están. 

—También sostiene que las personas somos un todo, lo que incluye que nuestros órganos estén, de alguna forma, conectados. ¿El cerebro conversa con el corazón? Siempre ha existido la dicotomía entre ambos. 

—Siempre se ha dicho que hay una guerra entre el corazón y el cerebro, pero ahora se ve que existe un equilibrio entre ambos. Yo siempre digo que sigas a tu corazón, si sabe a dónde ir. Que no es siempre. 

—De hecho, la variabilidad cardíaca tiene importancia en nuestro cerebro, ¿no?

—Sí. Nosotros percibimos los latidos del corazón. Por ejemplo, si ponemos la mano en la muñeca al correr, podemos ver cuántos tenemos por minuto. Pero lo importante, a nivel psicológico, no es tanto la cantidad de latidos o frecuencia, sino la variabilidad con la que el corazón late. Se trata de que sea flexible, que a veces se adelante, o se retrase un poquito. Que tenga más complejidad. De hecho, la variabilidad de la frecuencia cardíaca está muy relacionada con la inteligencia, con la memoria, con la afluencia verbal y con la atención. En general, cuanto mayor es esta, más capacidades tenemos, tanto cognitivas como emocionales. Y es bonito que una de las formas que se ha visto que tenemos de aumentarla es estando alegres. La alegría no aumenta la frecuencia cardíaca, pero incrementa su variabilidad. Es decir, lo hace bailar con más ritmo. Y al contrario, cuando estamos disgustados o estresados, esta variable baja. El corazón responde a la alegría. 

—Otro de los idilios corporales que mantiene el cerebro es con el intestino, ahora se dice que es el segundo cerebro. ¿Existe esta comunicación? 

—Yo creo que eso sigue siendo cerebrocentrismo, porque el cerebro es lo que es, y el resto de órganos también forman parte de todo el sistema mental. Aunque en referencia a lo que me comentas, sí existe. Es más, tiene un impacto tremendo pese a que el órgano que más influye en el cerebro es el corazón. El intestino influye, por ejemplo, en los procesos de aprendizaje. Todos los microorganismos que viven dentro de nuestro intestino juegan un papel en los factores de crecimiento neuronal. Por eso, es súper importante que en la infancia, especialmente, la dieta sea sana, porque el desarrollo de la microbiota intestinal en los niños va a influir en su desarrollo, y no solo en el aprendizaje o inteligencia, sino también en la gestión de sus emociones. 

—¿Podemos controlar los pensamientos?

—No. Muchas veces nos obsesionamos con eliminar un pensamiento que nos está haciendo daño, y en cambio, lo reforzamos más. Eso se llama en psicología el efecto Dostoyevski, porque este escritor ruso le dijo a su hermano: «Siéntate en este sillón y no pienses en un oso blanco», y entonces, el hombre no podía parar de imaginárselo. Luego la neurociencia lo corroboró. Cuando intentas inhibir un pensamiento, le das más peso porque lo recuerdas más. Por el contrario, se ha visto que lo más efectivo es que si viene un pensamiento que es recurrente y te hace daño, lo observes, pero no te introduzcas en él o lo analices. Hay que verlo como si no fuera contigo. Que bonito es esto, que demuestra que tenemos más control cuando dejamos de intentar controlar. 

—Que paradójico. Su línea de investigación se ha centrado en la meditación, ¿cómo define la neurociencia esta técnica? 

—Tal y como se estudia, la meditación es un espacio temporal en el que se hace una observación ecuánime de uno mismo. Se hace desde la distancia y sin analizar, de modo que te conviertes en el observador y observado al mismo tiempo. De hecho, el cerebro siempre está involucrado en observar cosas, pero al hacerlo a sí mismo, él lo sabe y los mecanismos activados son diferentes. Por eso, se dice que durante ese espacio de contemplación propia se favorece mucho la plasticidad neuronal. Es decir, lo que se ha visto en nuestras investigaciones en el laboratorio que hay zonas del cerebro que se hacen más fuertes, son áreas que encogen porque estaban dilatadas. Se produce una gran reorganización neuronal. 

—Pero entiendo que la meditación no es sinónimo de relajación. 

—No, claro. La gente lo suele confundir con la relajación, o piensan que meditar es dejar la mente en blanco. Y no. La forma que se ha visto que es más efectiva para empezar es ir contemplando las sensaciones de tu propio cuerpo. Por ejemplo, contemplar la respiración. Voy a observar cómo respiro y las sensaciones que me produce la entrada y salida del aire. Así, ese ejercicio que parece una chorrada, no lo es, porque te das cuenta de que es muy difícil controlar tu voluntad, y de que tiene unas implicaciones tremendas para la cognición, emoción o toma de decisiones. La neurociencia ha ido corroborando plenamente lo que ya decían otras tradiciones.  

—Si quiero obtener estos beneficios, ¿cuánto tiempo tengo que dedicarle?

—Si una persona no está acostumbrada, al principio puede comenzar con unos 15 minutos, y utilizar algún audio o ir a clases, o haciéndolo sentados, con una postura recta. Si estamos acompañados en ese momento es mucho mejor porque es muy fácil que nos perdamos. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, y cuando ya llevamos unas cuatro sesiones, podemos aumentar la dosis hasta media hora cada día. Eso sí, no hay que hacerlo de lunes a domingo como se piensa, ya que los estudios dicen que al menos media hora, unos cinco días, son suficientes para que se produzcan cambios en el cerebro. Estos, a su vez, se empezarán a observar a los dos meses.  

—Y mientras meditamos, ¿hay zonas que se activan más que otras? 

Sí, una de las zonas más activas durante la meditación es la corteza frontal, que para la neurociencia es la joya de la corona porque es la que más se involucra en la gestión e inhibición del comportamiento. Se ha visto que esta zona, que se llama corteza prefrontal dorsomedial, ha crecido en volumen al cabo de un tiempo. Es decir, se han generado más conexiones neuronales, lo que significa que se ha fortalecido.

—Me habla de fortalecer, ¿qué mejora más el cerebro: el ejercicio físico, o el mental?

—El físico. Es más, entre los investigadores siempre hacemos la broma de que estamos todo el día estudiando cuando deberíamos estar moviéndonos. En realidad, el ejercicio físico cambia todo el cuerpo. En una investigación, comparamos a personas sedentarias con activas, y por ejemplo, vimos que su microbiota cambiaba. A nivel cerebral, hacer ejercicio de manera regular (entre 120 y 150 minutos a la semana) disminuye la probabilidad de padecer depresión, ansiedad, produce cambios en diferentes áreas y se favorece la neurogénesis del hipocampo. Esto es muy importante, ya que esta zona es muy relevante para la memoria y el aprendizaje, por lo que el ejercicio físico se convierte en un componente indispensable para la medicina preventiva.