Anna Forés Miravalles

Per seguir somiant


El programa Magnet a través de la mirada de sis periodistes

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Sis periodistes es capbussen en el programa Magnet i en les diverses històries que hi ha darrere i ens expliquen a través dels seus reportatges la feina, l’esforç, la il·lusió i la realitat de tots els agents implicats en unes aliances que busquen assolir l’èxit educatiu.

Sis periodistes es capbussen en el programa Magnet i en les diverses històries que hi ha darrere i ens expliquen a través dels seus reportatges la feina, l’esforç, la il·lusió i la realitat de tots els agents implicats en unes aliances que busquen assolir l’èxit educatiu.

Aliances que capgiren la segregació des de la transformació educativa recull sis articles elaborats per Montse PobletSergi PicazoCarina FarrerasVíctor SauraJaume Carbonell i Laia Vicens, que ens apropen la feina i el compromís d’un munt de persones que lluiten contra la segregació escolar i que cada dia superen les dificultats per aconseguir un sistema educatiu més equitatiu.

Centres educatius que innoven per capgirar la segregació escolar; equips docents compromesos amb la qualitat i l’equitat educativa i amb el futur dels infants i adolescents; equips educatius que repensen i adapten metodologies i horaris escolars per treballar de manera més competencial; institucions d’excel·lència implicades en l’educació que transfereixen el seu coneixement amb finalitat social; famílies implicades que escullen matricular els seus fills en escoles amb molta diversitat; alumnes que aprenen més i millor i que incrementen les seves expectatives educatives, ajuntaments que aposten per l’escolarització equilibrada… Tot això són les aliances Magnet!

Us convidem a llegir i compartir els articles d’aquesta publicació:

El dia a dia d’una escola segregada, de Sergi Picazo

La magnètica atracció entre un centre educatiu i una institució d’excel·lència, de Víctor Saura

La veu dels protagonistes, de Laia Vicens

Quan un equip docent es planteja iniciar un canvi, de Jaume Carbonell

Famílies Magnet, famílies implicades, de Carina Farreras


La empatía,la resiliencia y los empleos del futuro

El escenario laboral lleva a dar cada vez más valor a las habilidades blandas

https://www-lanacion-com-ar.cdn.ampproject.org/c/s/www.lanacion.com.ar/economia/empleos/opinion-la-empatia-la-resiliencia-y-los-empleos-que-habra-en-el-futuro-nid2607390/?outputType=amp

Allá por 2016, en el foro de Davos, se presentó un informe que describía los emergentes del futuro del trabajo. Destacaba, entre otras cosas, la importancia que tomarían algunas competencias blandas en un marco laboral con pocas certezas, mucha automatización y la inteligencia artificial (IA) compitiendo con ventaja. El análisis evidenció el necesario reskilling (aprendizaje continuo) de habilidades que requería para los que trabajamos en organizaciones. El Covid-19, con los cambios que trajo, magnificó y aceleró el asunto. El tema fue nuevamente foco en la cumbre de Davos del actual 2021.

El reskilling es fundamental, pero no es algo mágico. Las competencias blandas se pueden desarrollar y promover durante toda la vida, aunque se requiere tiempo, dedicación y voluntad de las personas y de las empresas para lograrlo.

En los últimos meses hemos visto muchas búsquedas laborales en las que se solicita -así como antes se pedía inglés fluido-, que los postulantes tengan empatía, agilidad o capacidad de resiliencia. Frente a una búsqueda así, la pregunta es cómo los equipos de Recursos Humanos evalúan que los postulantes tengan esas competencias y en qué grado, más allá de la autodeclaración o de la observación a los postulantes mientras son entrevistados o interactúan en procesos de evaluación.

Las personas pueden ser muy empáticas y resilientes frente a determinadas situaciones, pero eso no implica que lo serán en todas las ocasiones, en igual nivel y con la misma capacidad de respuesta. Eso quedó demostrado de sobra durante la pandemia.

De hecho, casi todas las empresas han visto cómo líderes que parecían tener un enorme potencial en la prepandemia, ya no son evaluados tan así. Y, al revés, personas que no estaban en el equipo de los “high potential” mostraron tener capacidades muy altas de adaptación, optimismo y empatía para enfrentar situaciones realmente novedosas, casi inéditas.

Y es que muchas de estas competencias de las que se habla son constructos muy complejos, que aún están siendo estudiados y cuyo desarrollo y medición está bajo análisis. El ejemplo de la resiliencia es muy claro. Según la definición de Michael Rutter, la resiliencia es un conjunto de procesos sociales e intrapsíquicos que posibilitan tener una vida sana viviendo en un medio insano. Estos procesos tienen lugar a través del tiempo, en la interacción de la persona con su ambiente (familiar, social, laboral y cultural). Por eso, la resiliencia no puede ser pensada como un atributo que las personas tienen o no tienen; se trata de un proceso interactivo entre las características personales y de rasgo y el apoyo social comunitario organizacional que se recibe.

Algo similar sucede con la empatía: ¿cómo medir el nivel de empatía de una persona? Este es un concepto compuesto de dimensiones cognitivas, afectivas y conductuales y, si bien hay evidencia de su relación con la conducta prosocial y la eficacia en el lugar de trabajo, aún no hay un consenso claro sobre qué es, cómo se mide y cómo la investigación puede contribuir significativamente a un mejor comportamiento organizacional.

El universo de las competencias emocionales y sociales es, sin dudas, un tema de enorme importancia para las organizaciones. Por eso es primordial que no se simplifique ni se convierta en algo que, una vez pasada la moda, se deje de lado. Requiere que se lo estudie y aplique con seriedad y consistencia, con proyectos de largo plazo que promuevan el entrenamiento emocional en todos los niveles jerárquicos, que sea visto en términos de proceso y que sea llevado a cabo por profesionales capacitados. Ojalá en el futuro la empatía y otras competencias socio emocionales contribuyan a que haya cada vez más líderes conscientes, humanos y con propósito de impacto social.

Adela Sáenz Cavia


Nobel de Economía 2021 para David Card

la inversión en educación influye en el éxito laboral de los estudiantes

https://larepublica.pe/economia/2021/10/11/david-card-nobel-de-economia-2021-demuestra-que-subir-el-sueldo-minimo-no-reduce-el-empleo/

Desde la década del 1990, ha prevalecido la idea de que un salario mínimo alto conduce a una menor tasa de empleo porque aumentan los costos salariales para las empresas. Foto: difusión

Este lunes se anunció a los ganadores del premio Nobel de Economía 2021. El reconocido premio año fue otorgado a tres economistas: el canadiense David Card, el neerlandés Guido Imbens y el estadounidense Joshua Angrist.

La Real Academia Sueca de Ciencias anunció que el premio de 10 millones de coronas suecas (casi un millón de euros) les fue otorgado a los tres economistas por haber “revolucionado la investigación empírica en las ciencias económicas”.

El premio Novel de Economía, establecido desde 1969, tendrá que ser compartido entre los tres ganadores gracias a sus contribuciones a la economía laboral y el análisis de las relaciones causales.

Sobre los descubrimientos

El economista canadiense David Card recibirá la mitad del dinero por analizar los efectos del salario mínimo, la inmigración y la educación en el mercado laboral. Sus estudios mostraron que, por ejemplo, al aumentar el salario mínimo no necesariamente conduce a menos puestos de trabajo.

Estos resultados representan una “mejor comprensión de cómo funciona el mercado laboral que hace 30 años”, según el jurado de la Academia.

Desde la década del 1990, ha prevalecido la idea de que un salario mínimo alto conduce a una menor tasa de empleo porque aumentan los costos salariales para las empresas. Sin embargo, David Card y su fallecido colega Alan Krueger llegaron a la conclusión de que los efectos negativos de este incremento son residuales.

Los estudios de Card han contribuido también en el campo de la educación y su impacto en el éxito futuro de los estudiantes en el mercado laboral. Sus resultados cuestionaron nuevamente el saber popular: según investigaciones anteriores, la relación entre el aumento de recursos y el rendimiento escolar, así como las oportunidades laborales, era débil.

Por el contrario a lo que se creía, los estudios de Card revelaron que aquellos trabajos no consideraban una asignación compensatoria de recursos. Los estudio del economista canadiense sí consideraron este posible impacto de los medios en el futuro éxito de los estudiantes para conseguir empleo.

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David Card, y su fallecido compañero, compararon el nivel educativo de las personas que una misma ciudad pero que crecieron en diferentes estados dentro de EE.UU. La finalidad fue la de comparar su formación en la infancia y adolescencia para observar la inversión que hacía en cada lugar.

Los resultados de sus estudios fueron reveladores ya que encontraron que hasta los rendimientos de los estudiantes aumentan con la densidad de maestros. Estos hallazgos han inspirado nuevos estudios en la actualidad. “Existe un apoyo empírico relativamente sólido para demostrar que las inversiones en educación influyen en el éxito posterior de los estudiantes, sobre todo para aquellos de entornos desfavorecidos”.

El premio también les fue otorgado al estadounidense Joshua Angrist y el neerlandés-estadounidense Guido Imbens “por sus aportes metodológicos al análisis de las relaciones causales”.

Los economistas pudieron demostrar cómo se pueden extraer conclusiones causa efecto a partir de experimentos naturales o situaciones que surgen en la vida real.

Su metodología ha sido utilizada por otros investigadores que trabajan con datos de la observación y para experimentos aleatorios en los que no se tiene un total control sobre quién participa en la intervención.

Una particularidad de los tres ganadores del Nobel de Economía es que todos trabajan en universidades estadounidenses: Card en Berkeley, Angrist en el Instituto Tecnológico Massachusetts e Imbens en Standford. Además, dos de ellos poseen pasaporte de EE.UU.

La edición de este año cierra con la ausencia de mujeres. Cabe resaltar que solo la periodista filipina Maria Ressa ha conseguido estar en la lista de galardonados por su trabajo en la libertad de prensa y sus denuncias del abuso de poder en Filipinas.

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