Anna Forés Miravalles

Per seguir somiant


III Congreso de educación emocional

http://padresformados.es/blog/2016/09/29/iii-congreso-educacion-emocional-en-navarra/

 

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La epigenética: las experiencias sociales modulan la expresión de los genes

En otro post hablamos sobre si la genética o el ambiente pueden explicar los problemas que los niños víctimas de abandono o malos tratos pueden presentar: retrasos en el desarrollo (motriz, lenguaje, cognición, social…); presencia de determinados rasgos desadaptados de personalidad; y/o patologías físicas y psicológicas (trastornos hiperactivos, de conducta, ansiedad, depresivos, de la alimentación, de la eliminación, esquizofrenia y otras psicosis…) Porque es amplio el abanico de alteraciones que pueden tener las personas que han sufrido la pesada carga del maltrato, tanto en la infancia como en la vida adulta. Cada vez hay más estudios que correlacionan psicopatologías concretas con el hecho de haber sido víctima de malos tratos en la infancia.

 

Concluíamos que tanto la genética como el ambiente, en interacción, influyen en la aparición de todos estos problemas, pero que en el caso de los niños con experiencias sociales y familiares adversas, el ambiente tenía probablemente, mucho que decir.

 

Leyendo en el último número de la revista Mente y Cerebro (la verdad es que no me voy a cansar de recomendarla), descubro y leo con fruición un artículo titulado: “Entre la herencia y la experiencia”, firmado por Christian Wolf. Me ha parecido sensacional y me he quedado un rato largo pensando que las experiencias ambientales y los mecanismos bioquímicos por los que cada uno somos como somos se van cada vez descubriendo con más exactitud, pero que el milagro de la vida y de cómo nos desarrollamos es aún un misterio. Me ha parecido prodigioso aprender que las experiencias sociales se pueden heredar de una generación a otra mediante modificaciones epigenéticas.

 

Vayamos por partes. ¿Qué es la epigenética? “Es una joven disciplina (del griego epi=encima) que explica cómo la vida va dejando huellas en la herencia y determina, con ello, características diferentes de cada persona, aunque la información genética sea la misma” (mente y Cerebro, nº 47, pág. 56) Esto explica cómo genemelos univitelinos (que comparten el mismo código genético, son idénticos, se parecen como dos gotas de agua) criados en ambientes distintos uno desarrolle, por ejemplo, la enfermedad de la esquizofrenia y el otro no.

 

Esto nos indica que “los genes por sí solos no determinan el destino humano. Lo importante, más bien, es cuáles y cuándo son leídos” “Los genetistas investigan la molécula de la herencia, el ADN, que se encuentra en los cromosomas del núcleo celular. En cambio, los epigenetistas se concentran en el modo de regulación de los 20.000 a 30.000 genes humanos y se preguntan, por ejemplo, por qué un determinado factor hereditario aparece, mientras otro desaparece. La disciplina podría revolucionar nuestra concepción sobre la interacción genes y ambiente, ya que los dos supuestos oponentes trabajan, en la realidad, mano a mano” (Mente y Cerebro, nº 47, pág. 56)

 

Por lo tanto, pienso en los niños con los que trabajo en psicoterapia, me acuerdo de las historias de vida de muchos de ellos, con experiencias de vida muy duras y sobrecargantes para la mente humana en desarrollo desde nada más nacer e incluso, desde el vientre de su madre, que es otro ambiente. Una historia que observo muy común es la de un menor abandonado en su país de origen por sus cuidadores desde el nacimiento y entregado en un orfanato (de mejor o de peor calidad en cuanto a los medios físicos y humanos de los que disponen y con un personal más o menos sensible y más o menos formado sobre las necesidades de los niños. A veces, no digo siempre, descubro que en los orfanatos han sido víctimas de malos tratos por los cuidadores) Luego es adoptado, al renunciar sus padres o familiares de origen a su tutela, y viene a la familia adoptiva a los meses, al año, a los dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho… años. Cada vez con más tiempo con experiencias subóptimas de cuidados, de satisfacción de sus necesidades, etc.

 

Es muy probable -si el niño presenta retrasos en el desarrollo o trastornos del comportamiento o emocionales, o rasgos de personalidad desadaptados- que el ambiente haya podido influir y modificar sus genes, mediante los mecanismos de la epigenética, desde muy temprana edad. Según leemos en los estudios, muchas áreas del desarrollo y muchas conductas y rasgos, así como los patrones de apego, van cambiando y experimentando una mejoría global. Pero, por ejemplo, los mecanismos autorregulatorios de la conducta y de las emociones (que están en la base de muchos trastornos como la hiperactividad, los problemas de conducta, la impulsividad…) tardan muchísimo más en mejorar y son los problemas que más preocupan a los padres porque tienen repercusiones en el aprendizaje, la adaptación y la integración social.

 

Por lo tanto, las experiencias ambientales podrían activar o desactivar genes. En este caso, podemos aventurar –sólo aventurar porque no hay evidencia- que los genes responsables de la autorregulación del individuo que se programan adecuadamente mediante una experiencia de apego seguro sufrirían modificaciones con efectos de larga duración.

 

En este sentido, en Mente y Cerebro (nº 47, pág. 57) exponen los resultados de un estudio llevado a cabo por el psiquiatra Michael Meaney, de la Universidad MacGill de Montreal en el cual observaron que (…) “si se alejaba a las ratas jóvenes de su madre para el acicalamiento y la limpieza –es decir, si ésta les prestaba menos atención-, cuando crecían reaccionaban con mayor sensibilidad al estrés. Los análisis bioquímicos revelaron que el vínculo entre la madre y la cría influye en el ADN de esta última, sin causar mutaciones. En otras palabras, una infancia infeliz deja fuera de combate a las ratas frente al estrés a través de un mecanismo epigenético”

 

Y no sólo esto, sino que, como ya he apuntado antes, en este artículo afirman que las experiencias sociales se pueden heredar de una generación a otra a través de modificaciones epigenéticas. “En un estudio, llevado a cabo por Anthony Isles y Lawrence Wilkinson, de la Universidad de Cardiff, concluyeron que la atención de las ratas madre no solo modificaba la resistencia al estrés de las crías, sino que los cuidados, como tales se transmitían a la descendencia” (Mente y cerebro, nº 47, pág. 59) Esto, como deduciréis, si se va confirmando en estudios posteriores, tiene trascendentales consecuencias en la transmisión intergeneracional del buen trato o del mal trato.

 

Finalmente, quiero terminar afirmando que nuestro trabajo de recuperación de estos niños y sus problemas es lento y arduo, pero que lo mismo que se activan genes mediante experiencias negativas y de malos tratos, podemos ir activando otros mediante experiencias positivas y de buenos tratos. Pero como siempre digo, con paciencia y perseverancia.


Arriba l’acte de tancament del Projecte HEBE sobre apoderament juvenil

Educació Transformadora

I ha arribat l’acte de tancament del Projecte HEBE sobre apoderament juvenil. L’acte tindrà lloc el proper dimecres 13 de desembre de 2017, de 17h a 19h, a la Sala de Graus de la Facultat de Lletres de la Universitat de Girona tindrà lloc la presentació d’alguns dels resultats de la recerca del PROJECTE HEBE i el seu WEBDOC.

Probablement ja coneixes aquesta recerca o, fins i tot, hi has participat directament en alguna de les seves fases. I si la vols conèixer aquí tens el treball realitzat a http://www.projectehebe.com/ca/ i http://webdoc.projectehebe.com/

Aquí en Pere Soler ens convida a l’acte.

​El programa de la Jornada serà el següent:

17h BENVINGUDA I PRESENTACIÓ DE L’ACTE

Teatre amb LaNaveVa

Plantejament de la recerca i lliurament de l’informe final,

  • Pere Soler, investigador principal de projecte HEBE (UdG)
  • El model pedagògic d’apoderament juvenil, Pere Soler
  • Dades sobre apoderament juvenil, Pilar…

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Las neuronas sí se regeneran: 5 hábitos que le pueden ayudar

 

https://elpais.com/elpais/2017/11/30/buenavida/1512044344_383640.html?id_externo_rsoc=TW_CC

 

regenerar neuronas

Durante décadas, fue una verdad asumida por todos: el ser humano nace con un número finito de neuronas que se van degradando y jamás son sustituidas. Fin. La vida regalaba a cada uno un paquete cerrado de estas células, que debían ser cuidadas con responsabilidad.

Pero ninguna verdad es absoluta: la ciencia se ha ocupado de probar que la generación de neuronas es también una realidad en otras edades y momentos del ciclo vital, no solo durante la etapa embrionaria. Es el proceso conocido como neurogénesis adulta; el cerebro fabrica nuevas neuronas que completan a las que cada uno ha desarrollado por la fusión del espermatozoide y el óvulo de los padres. Y las pone a funcionar.

 

Pero el cambio de paradigma no se circunscribe al hecho de que esta nueva verdad esté ya probada. Algunos estudios apuntan a que estos procesos deneurogénesis adulta se pueden propiciar, que se pueden precipitar y reforzar, asumiendo una serie de prácticas relacionadas con los hábitos y las rutinas.

Si bien existen opiniones encontradas sobre cuándo, por qué y con qué intensidad se desatan estos procesos de producción, docenas de investigaciones han comprobado que mediante la dieta, el ejercicio e, incluso, la práctica del sexo, es posible fomentar la neurogénesis y echar una mano al sacrificado cerebro. Siempre hacendoso. Siempre en marcha. Y crucial para vivir más y mejor.

1.400 nuevas cada día

Así cuantifica la producción un equipo de expertos en el Instituto Médico Karonlinska, en Suecia, tras analizar la concentración de carbono 14 en el ADN de las neuronas presentes en el hipocampo de personas fallecidas. Con su estudio, publicado por la revista Cell, constataron que “las neuronas se generan también durante la edad adulta y que puede contribuir al buen funcionamiento del cerebro”.

Pero van más allá. Los autores avanzan que estas nuevas neuronas pueden tener un valor fundamental para futuras investigaciones relacionadas con el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

“Conocer esta realidad genera una expectativa. Se abre la puerta a desarrollar diferentes tratamientos que promuevan esta generación”, afirma Pablo Irimia, neurólogo de la Clínica Universidad de Navarra y vocal de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que añade: “Ahondando en estas investigaciones se podría, de algún modo, ofrecer expectativas en algunas enfermedades”.

Afirma asimismo que estos procesos de neurogénesis adulta tienen un papel limitado, incapaz de corregir lesiones cerebrales serias, y que van mermando su efecto con la edad, pero que “nos dan pistas de que existe la posibilidad de inducir la aparición de neuronas a través de fármacos y tratamientos concretos”.

El catedrático de Biología Celular de la Universidad de Valencia José Manuel García Verdugo, no obstante, circunscribe estos puntos intensos de neurogénesis adulta a los primeros años de vida: “Posiblemente, estos procesos se den únicamente hasta los 7 años, siendo especialmente activos en el primer año de vida”.

Durante esa primera etapa, al patrón genético heredado de los padres se le suman otras neuronas que establecen nuevas redes y circuitos sinápticos, responsables de la asunción de nuevas habilidades. Por eso, García Verdugo habla más de trabajar por la plasticidad sináptica, “por fortalecer la capacidad exclusiva de las neuronas para cambiar y conectar distintos sentidos mediante el aprendizaje”, explica.

Al final, se trata de cuidarlas. El alcohol y las drogas matan a las neuronas y varían la plasticidad sináptica. También el tabaco, la contaminación o cualquier elemento que afecte negativamente al sistema nervioso. Y la falta de ejercicio mental o la soledad. “Las neuronas no mueren por exceso de actividad, sino por justamente lo contrario, por inactividad”, confirma el experto García Verdugo.

Pero numerosos estudios se han ocupado de establecer pautas y mecanismos para promover la neurogénesis adulta. Muchos investigadores han tratado de determinar cuáles son los procesos para alentar la creación de nuevas neuronas. Y los han transformado en consejos, en buenas prácticas para ayudar al cerebro en su silenciosa tarea. ¿Cómo? Aparentemente, es más sencillo de lo que cabía esperar.

5 hábitos que promueven la creación de neuronas

Sandrine Thuret, neurocientífica del King’s College de Londres, es una de las principales investigadoras de la neurogénesis del mundo. Ella sostiene con contundencia que el hipocampo continúa generando neuronas fundamentales para los procesos de aprendizaje y memoria durante toda la vida.

Thuret apunta además, con sus estudios, a que estos procesos pueden reforzarse adoptando unos hábitos de vida saludables. Y sus conclusiones se cruzan con las de otros muchos análisis que profundizan en estas pautas:

1. Ejercicio aeróbico. Científicos de la Universidad de Jyväskylä, en Finlandia, descubrieron que es una de las técnicas más adecuadas para aumentar la neurogénesis. La carrera o los ejercicios de resistencia se revelan como una práctica adecuada, aunque basta con “caminar a buen ritmo durante 30 minutos, cinco días a la semana”, como punto de partida, según el vocal de la SEN Pablo Irimia.

2. Alimentación. Apostar por la dieta mediterránea y por planes hipocalóricosparece ser, de nuevo, una decisión más que acertada. Aunque otros estudios dan un paso más, hablando de los flavonoides como alimentos que propician la neurogénesis adulta. Té verde, uvas rojas y, en definitiva, los alimentos ricos en antioxidantes, deben ser incluidos en la dieta habitual “por sus efectos positivos para evitar la degeneración celular”, apunta Irimia.

3. Sexo. El estudio publicado por la Us National Library of Medicine comprobó que el hipocampo produce neuronas nuevas cuando el cuerpo queda expuesto a la práctica del sexo de forma continuada, mejorando así la función cognitiva. Pero avisan: “La experiencia sexual repetida puede estimular la neurogénesis adulta siempre que esta persista en el tiempo”. Le toca a cada uno fijar el calendario.

4. Estrés y ansiedad bajo control. Es, también, factor determinante para el correcto funcionamiento del cerebro, para el mantenimiento de la plasticidad neuronal y para el fomento de procesos de neurogénesis más relevantes. Así, científicos de la Universidad de Oregon apuntan a que la meditación, entendida como un ejercicio que controla y elimina la tensión, es una práctica desencadenante de la generación de nuevas neuronas en la edad adulta. En conclusión: unos minutos al día para dejar la mente en blanco ayudarán al cerebro tanto en el corto como en el medio y largo plazo.

5. Mente siempre activa. Se trata, quizá, del consejo más relevante: “El aprendizaje genera conexiones entre las diferentes zonas del cerebro, y por eso es clave para que este se pueda anteponer a su deterioro”, explica el neurólogo Irimia, que añade: “No se trata únicamente de leer mucho, sino también de mantener una interacción social habitual y estimular al cerebro constantemente”.

El cerebro es cada día un poco menos insondable. De ello se ocupan los cientos de científicos que se afanan por desentrañar sus secretos y por intentar entenderlo para cuidarlo mejor. ¿El siguiente misterio por desvelar, el siguiente mito por derribar? Quién sabe. Pero lo que es seguro es que todavía queda mucho por conocer. Y que nuestros cerebros deberán estar listos para comprender todo aquello que todavía hoy ellos mismos esconden.

 

 

 


Fernanda Pozo, licenciada en química a los 94 años: “Si tienes ganas de aprender no hay barreras”

http://www.tribunafeminista.org/2017/12/fernanda-pozo-licenciada-en-quimica-a-los-94-anos-si-tienes-ganas-de-aprender-no-hay-barreras/

Cuando Fernanda Pozo Carreño (Bullas, Murcia 1922) comenzó sus estudios universitarios en el año 41 del siglo pasado, la Universidad de Murcia era apenas un edificio… Durante la década de los cuarenta, aquella universidad recoleta y casi familiar, estaba reducida al Campus de la Merced, en el que sólo existía el edificio de la Facultad de Derecho y, posteriormente, el entonces flamante inmueble que acogió, aquel mismo año, la Facultad de Ciencias.

A sus 94 años, cumplirá 95 en enero, Fernanda Pozo, ha logrado, por fin, que se reconozca su esfuerzo. “Pensaba haberme licenciado mucho antes”, bromea. En silla de ruedas, aquejada de vértigos y de falta de audición, es su nieta, Fernanda Tirado, de 28 años, quien nos atiende.

Javier San Martín (JSM) Fernanda, has heredado el nombre de tu abuela, ¿y algo más? ¿Te has dedicado a la ciencia?

Fernanda Tirado (FT)  ¡En absoluto! ¡Se me dan fatal! Yo siempre he tenido bastante claro que lo mío eran las letras. Estudie traducción e interpretación con especialidad en inglés.

A pesar de no haber elegido la misma rama de conocimiento, abuela y nieta tienen algo más en común. Aquel año de 1941, cuando Fernanda Pozo, la abuela, comenzó sus estudios, coincidió con la puesta en marcha la facultad de Ciencias de la Universidad de Murcia. Fernanda Tirado, la nieta, también pertenece a la primera promoción de su especialidad, pero además, ambas cursaron sus asignaturas entre los mismos muros, porque lo que entonces era la facultad de ciencias, es hoy, en aulario de la de letras.

La transformación ha llegado también a otros lugares de la universidad. Lo que en los años 50 era un colegio mayor, en el siglo XXI se ha transformado en la Biblioteca de Humanidades Antonio de Nebrija, aunque cuando se camina por dentro, pero sobre todo en su fachada, se nota que antaño tuvo otros usos.

(JSM) ¿Y alguien más en la familia se ha dedicado a la ciencia?

(FT) Mi madre, que es hija de mi abuela, estudió magisterio con especialidad en matemáticas y es profesora.

(JSM) ¿Os animaba Fernanda a estudiar?

(FT) Mi abuela siempre decía que estudiásemos lo que quisiéramos, lo que fuera, pero que había que estudiar algo porque nunca se sabe las vueltas que puede dar la vida.

(JSM) ¿Cómo fue su paso por la universidad?

(FT) Intuyo que se lo pasó muy bien, porque cuenta que fueron unos años muy felices, así que creo que supo disfrutarlos. Mi bisabuelo era muy moderno para su tiempo, no creía que las mujeres tuvieran que ser dependientes del hombre, ni que tuvieran que quedarse en casa. Mi abuela fue a la universidad porque era una mujer bastante libre, que salía y socializaba bastante.

(JSM) ¿Era la única mujer en la universidad?

(FT) No. Tuvo otras cuatro compañeras en su misma carrera que eran las únicas mujeres de la facultad.

(JSM) Creo que tiene un especial buen recuerdo de un profesor…

(FT) Ella siempre dice que tuvo un cuadro de profesores “espléndidos”, pero especialmente se acuerda de Loustau. José Loustau había sido rector de la Universidad de Murcia hasta poco antes de que mi abuela empezara los estudios. Era un eminente biólogo que ocupo la cátedra de Mineralogía y Botánica y estuvo al frente de la universidad, casi ininterrumpidamente, desde 1916 hasta la Guerra Civil. Hoy tiene un edificio y un museo a su nombre. Según dice mi abuela, Loustau era un ser excepcional, muy humano y un gran profesor, algo fuera de serie.

(JSM) Y alguna pesadilla universitaria…

(FT) Creo que el que no pudiera terminar la carrera tuvo que ver con eso… con que al profesor de química orgánica no le hacía mucha gracia ver mujeres en la universidad. Ella cree que fue una manía…

Licenciada 75 años después

(JSM) Solo le faltó esa asignatura para acabar la carrera…

(FT) Así es.

(JSM) ¿Crees que hubiera seguido estudiando de haber aprobado en aquel momento?

(FT) Seguramente. Ella siempre dice que no ha hecho más que estudiar desde los once años, que todos tenemos que aprender y que a ella le gustaba estudiar y saber cosas… También repite que si tienes ganas de aprender no hay barreras.

(JSM) ¿Alguna vez te ha contado por qué eligió química?

(FT) No, pero desde que yo la recuerdo, siempre la visto mezclando líquidos para ver que reacción ocurría… juntar esto y lo otro… la química era su carrera.

(JSM) Conseguir que a tu abuela le reconozcan los estudios que realizó hace 75 años, y por tanto, tener acceso a un título universitario oficial ha debido ser una pequeña odisea para ti…

(FT) En realidad la odisea ha sido para las secretarias de la Facultad de Química. Cuando les conté la historia, se volcaron desde el principio con la causa. Nos llamaban de vez en cuando para pedirnos los papeles que se necesitaban…

Fernanda Pozo, y su nieta Fernanda Tirado, recibiendo el título que la acredita como Licenciada en Química, 75 años después de haber iniciado los estudios. Foto: OMEGA/UMU.
Fernanda Pozo, y su nieta Fernanda Tirado, recibiendo el título que la acredita como Licenciada en Química,
75 años después de haber iniciado los estudios. Foto: OMEGA/UMU.

(JSM) Supongo que os habrá tocado buscar entre documentos bastante antiguos…

(FT) Sí. El primer inconveniente fue que el expediente académico de mi abuela es un expediente histórico, no está digitalizado, ni se puede buscar en un ordenador, y tuvieron que indagar en un archivo de la sección de químicas de la Facultad de Ciencias para poder solicitar la compensación al rectorado. En verano nos llegó la carta del rectorado de la Universidad diciendo que le iban a conceder la licenciatura.

(JSM) ¿Ella sabía algo de todo esto?

(FT) Le preguntamos, al principio, si estaba interesada, pero no le dijimos todo porque no sabíamos si íbamos a poder conseguirlo.

(JSM) Además de los problemas para localizar determinados papeles, ¿os habéis encontrado con otras dificultades?

(FT) Bueno, cuando creíamos que ya lo teníamos todo, desde Madrid nos pidieron una fe de vida. Parece ser que no se creían que una mujer pudiera solicitar un título universitario con 94 años.

Ganas de aprender

(JSM) ¿Cómo os ha transmitido esas ganas por aprender de las que hablaba tu abuela el día que le entregaron su título?

(FT) Tanto mi abuela como su hermana leen mucho. Es algo que siempre me ha llamado la atención. Siempre les ha gustado leer, estar informadas. En su casa siempre hay periódicos, revistas… y siempre nos ha preguntado por la forma de hacer recetas de cocina, pero lo curioso es que lo hacía de un modo especial. Aquí en Murcia siempre decimos una pizca de esto, una pizca de aquello, sin embargo, para mi abuela nunca era una pizca, sino tantos gramos.

(JSM) Dices que le gusta leer, ¿qué lee?

(FT) Sobre todo novela.

(JSM) ¿De qué temas?

(FT) Lee de todo, excepto de lo que trata de la guerra.

(JSM) Ahora que tiene el título, le habéis animado a que siga estudiando algo más, un máster, o algo así…

(FT) (Carcajadas) No. Le hemos dicho que se vaya de Erasmus…

(JSM) Solemos tener la tentación con las personas mayores de pedirles que nos haga un resumen de su vida, que nos dejen una lección que podamos aplicar a nuestra existencia. ¿Qué dirías que has aprendido de tu abuela?

(FT) Que hay que intentar siempre ser feliz. (Fernanda hace una pausa) Parece fácil, pero muchas personas no lo tienen en cuenta. Yo siempre he visto en mi abuela a una persona que ha intentado transmitir felicidad y ser feliz.


Autoría

Esta entrevista ha sido realizada por Javier San Martín @SanMartinFJ e Izaskun Lekuona@IzaskunLekuona y es una colaboración de Activa Tu Neurona @ACTIVATUNEURONA con el blog Mujeres con Ciencia.


Soy un cero a al izquierda. No

 

En educación, si debemos huir de algo, es da causar en el alumnado la sensación de ser ceros a la izquierda,
  • primero, porque como vemos en la imagen, el cero es sólo el comienzo para cualquier camino que tomemos.
  • segundo porque lo del cero a la izquierda vale para las matemáticas, pero conlleva connotaciones negativas (aunque es la ausencia de negatividad) como el uso del color rojo para lo negativo.
  • tercero, porque el error es sólo un paso en la consecución de un fin y nunca debe ser considerado como un ellemento para la frustración, sino como una oportunidad para la reflexión y un paso en el camino.


Algunas reflexiones para una educación del futuro en el presente, según Jesús Hernández

 

https://creaconlaura.blogspot.com.es/2017/09/algunas-reflexiones-para-una-educacion.html?spref=fb

Si queremos que alguna vez la educación vaya por delante de los tiempos y se adapte a los cambios, podríamos tener en cuenta algunos aspectos. Reflexiono sobre algunos de ellos.

Curación de contenidos: cualquier docente ya debería saber manejarse en la red en la búsqueda, filtrado y aprovechamiento de una manera efectiva, crítica y contrastada de la información existente en la red y saberle sacar partido y crear contenido recurriendo a herramientas que facilitasen su labor (Uso adecuado de buscadores, Feedly, redes sociales…). Igualmente, debería formar a sus alumnos en su uso.

BYOD (Bring Your Own Device): ya deberíamos estar a costumbrados a que los alumnos lleven sus propios dispositivos y colaboren en su uso. Para ello, obviamente es necesaria una mejora de las redes y la formación de docentes y alumnos en su buen uso y aprovechamiento. Los estudiantes y sus familias deberían firmar un formulario de responsabilidad que dice que solo usarán el dispositivo móvil para el enriquecimiento académico mientras estén en el recinto escolar. Los trabajos deberían ser grupales y el centro aportar su parte en la medida d sus posibilidades para permitir acceso a los alumnos que no posean dispositivos.

Experiencias de aprendizaje personalizadas: Las tareas deberían tender hacia la personalización de cada alumno según sus necesidades e intereses. Para ello, la tecnología puede ser de una gran utilidad.

Experiencias de aprendizaje sociales: aprender a trabajar en grupo es fundamental, tanto de manera física y cercana, como haciendo usos de medios sociales y conexiones multimedia.

Aprendizaje en línea: en la actualidad, no se entiende el aprendizaje sin conectividad y sis provechar los recursos online.

Laboratorios y museos virtuales: la tecnología permite el acceso gratuito en muchas ocasiones a recursos que de otra manera serían más costosos o simplemente impensables.

Tecnología y educación inclusiva: la tecnología facilita herramientas que permiten mejorar esta inclusión y hacerla más accesible.

Tutorías online: ya deberían formar parte del horario del profesor, contempladas no como una sobrecarga de su horario, sino como una mejor y más efectiva redistribución del mismo.

Computación en la nube: como parte de una enseñanza colaborativa que rebase las paredes del aula.

Interacción de mundos: mezcla e interacción de mundo virtuales y físicos que se enriquezcan y retroalimenten, que faciliten el acceso y la comprensión, y que a la vez, aterricen en la realidad mixta para encontrar un sentido completo,

Capacidades comunicativas: desarrollar las capacidades comunicativas es fundamental en los tiempos que corren, recurriendo para ello a medios tecnológicos y de comunicación directa. El manejo de la edición de vídeo, del lenguaje audiovisual, de las técnicas comunicativas y de la narrativa transmedia se vuelve vital.

Ciberseguridad: la complejidad de las comunicaciones y derivadas del uso de la tecnología hace necesario que los docentes y los alumnos, como cualquier ciudadano, tenga una formación mínima en seguridad y uso adecuado de la tecnología.

Programación web, móvil, robótica: desarrollo de los lenguajes de programación, el pensamiento computacional y las posibilidades creativas y tecnológicas que conlleva.

Capacidad de desenvolverse en distintos ámbitos tecnológicos y sociales cambiantes. en un mundo en constante cambio, el desarrollo de las capacidades adaptativas, transversales y una cierta visión interdisciplinar se antojan imprescindibles.

Desarollo de las “soft skills: Es un término utilizado en la psicología organizacional relacionado con el cociente de inteligencia emocional, y que es el conjunto de rasgos de personalidad, habilidades sociales, comunicación, lenguaje, hábitos personales, amistad y optimismo que caracteriza a las relaciones con otras personas, incluyendo el sentido común y una actitud flexible positiva. Las soft kills se complementan hard skills o habilidades duras (parte del Cociente Intelectual de una persona), que son las exigencias profesionales de un trabajo y muchas otras actividades. A diferencia de las habilidades duras, que son alrededor de conjunto de habilidades de una persona y la capacidad para realizar un determinado tipo de tarea o actividad, las habilidades sociales se relacionan con la capacidad de una persona para interactuar efectivamente con colegas y clientes y son de aplicación general, tanto dentro como fuera del lugar de trabajo.

Educar en el reto, la curiosidad y el gusto por aprender: fundamental para crear ciudadanos libres, críticos y que busquen en la educación y en sus propias vidas la felicidad, entendiendo la educación y la vida como una búsqueda común de la propia felicidad y de la de los demás. Este último punto es una licencia que me tomo para la utopía de un mundo mejor, el único que podría existir a largo plazo. Se avecinan cambios radicales a nivel tecnológico que amenazan con cambiar radicalmente la manera en la que vivimos. Si se emplean en beneficio de la humanidad y no de una parte pequeña de la humanidad, inevitablemente conllevarán reducción de las horas de trabajo y orientación de las actividades humanas propiamente dichas hacia terrenos más culturales y creativos.

Fuentes:

“La universidad no enseña lo que demandan las empresas: ¿qué ….” 10 sept.. 2017, https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-09-10/universidad-empresa-jovenes-empleo-coca-cola-adecco_1440428/. Se consultó el 11 sept.. 2017.

“Soft skills: habilidades blandas en las organizaciones | ignasi alcalde.” 18 ene.. 2017, https://www.ignasialcalde.es/soft-skills-habilidades-blandas-en-las-organizaciones/. Se consultó el 11 sept.. 2017.

“7 Educational Technology Concepts Every Teacher Should Know ….” http://www.theedadvocate.org/7-educational-technology-concepts-every-teacher-should-know-about/. Se consultó el 11 sept.. 2017.