Anna Forés Miravalles

Per seguir somiant


El Design Thinking y las metodologías ágiles para la Innovación

¿Por qué el Design Thinking es una metodología ideal para el abordaje de problemas complejos en contextos inciertos? ¿Les resuena esto de la complejidad en los tiempos que corren?

En mi quehacer como consultora, impulso el Design Thinking como la metodología principal a la hora de acompañar la transformación cultural organizacional en las organizaciones. Su uso es tan amplio como palancas transformadoras podamos aplicarle al cambio cultural: desde la revisión de políticas organizacionales hasta el diseño colaborativo de protocolos de vuelta al trabajo, desde el rediseño de los espacios físicos de trabajo hasta la consolidación de un nuevo modelo de liderazgo.

“Estas, y miles de aplicaciones, son posibles cuando el propósito está claro: innovar con sentido y con las personas en el centro”.

Hoy podemos afirmar que ante la enorme falta de respuestas, los altos niveles de incertidumbre y las miradas más conservadoras del status quo que ya no pueden dar respuestas válidas a TODO. Hay una gran posibilidad de cambiar las cosas, y desde el Design Thinking en especial se vislumbra una oportunidad enorme para quienes tengan el coraje de explorar nuevos caminos saliendo de la zona de confort.

¿En qué consiste el Design Thinking?

El Design Thinking aborda lo que denominamos “wicked problems”, problemas malditos que no han tenido solución por los mecanismos tradicionales. Propone detener la acción de solucionar compulsivamente un problema enraizado en los hábitos y paradigmas de quienes trabajan en las organizaciones creando un espacio empático y conectado con las personas. Mediante una escucha presente profunda y sin prejuicios, es posible darle marco a un viaje exploratorio donde diverger y converger en la búsqueda de posibles soluciones innovadoras y efectivas para los problemas complejos desde otro mindset: ágil, disruptivo y colaborativo.

El Design Thinking y las metodologías ágiles para la Innovación

El Design Thinking nos invita a ser protagonistas de la transformación, a entender que las cuestiones culturales pueden ser innovadas cuando hay compromiso desde la inteligencia colectiva, y que las soluciones a los problemas ante todo, comienzan al comprender profundamente las implicancias en quienes las viven y las padecen desnaturalizando: todo puede ser transformado. Sin metodologías como el Design Thinking corremos dos riesgos básicos, entre muchos otros:

  • El primero es que las soluciones dentro de la zona de confort, con los mecanismos de resolución tradicionales, repitan patrones culturales vinculados con el status quo, el “deber ser” y el poder vertical; es decir que no llegarían a más que emparchar el problema generando soluciones provisorias no sustentables, frustración y la desesperanza de que las cosas “no cambian más”.
  • El segundo riesgo es que, con la misma lógica del juego infantil de montarle la cola al burro, sea simplemente caótica la probabilidad de acertarle a las mejores soluciones. En este caso puede ser divertido pero perderíamos energía, muchísimo tiempo y la probabilidad de encontrar la mejor solución es muy baja.

¿Cómo lo hacemos en el Design Thinking?

En primer lugar, les pedimos a los protagonistas de los problemas, a quienes llamamos usuarios, que sean parte del problema en dos momentos claves: el inicial (empatía) y el final (testeo). Queremos recibir toda la información relevante, profunda, conectada con sus emociones, hábitos, creencias, paradigmas y vivencias en el “wicked problem” que estemos tratando de resolver para que siempre este en el centro de nuestro proceso de innovación.

También los convocaremos al testeo, para que sean quienes nos brinden feedback sobre las ideas co-creadas y prototipadas en el marco de la propuesta innovadora. Así su voz se mantiene viva al legitimar el proceso, ya que tuvo en el centro todas sus necesidades, y sus voces se ven presentes en las soluciones diseñadas. Por otra parte invitamos a ser parte a un equipo de diseñadores, miembros de la misma organización, con diferentes formación y una constitución diversa y amplia, para que sean quienes diseñen en el marco de esta metodología.

Ellos/as aprenden a escuchar empáticamente, ganan confianza creativa y rápidamente empiezan a ser co-protagonistas de los cambios culturales creando valor, diseñando preguntas poderosas, implicándose en el futuro. Un dato muy importante: al ser las soluciones co-creadas de forma interna, con el usuario presente y su voz resonante, las resistencias a la innovación que se propone con esta metodología es bajo. La adhesión con las propuestas generadas es alta al estar diseñadas de modo honesto, transparente y comprometido por los mismos colegas con quienes se comparte el día a día, como me gusta decir: “mirándonos a los ojos y con una mano en el corazón”.


Innovación en la educación. Aplicando las nuevas metodologías en el aula.

https://escueladeexperiencias.com/innovacion-en-la-educacion-aplicando-las-nuevas-metodologias-en-el-aula/

No es necesario mencionar a estas alturas lo rápido que cambia todo en los últimos años. La educación en las aulas debe renovarse, ya que, entre otras cosas, cada vez existe menos conexión entre aquello que los alumnos estudian en el aula y lo que más tarde desean las empresas de sus futuros empleados.

Es el momento de alejarnos de las lecciones magistrales, de las interminables horas dedicadas a la memorización, del libro de texto como única herramienta educativa… La innovación en la educación ha llegado para quedarse, poner debajo del foco al alumno y a sus necesidades reales y convertir el aprendizaje en un reto y una satisfacción y no en una obligación.

Ser educador, hoy en día, supone un desafío, ya que se tiene que estar comprometido con la profesión. Son ideas necesarias saber convertir las ideas en realidad, hacer un pacto con los cambios y sentir pasión por enseñar.

Las nuevas metodologías pretenden cambiar el entorno educativo, mejorar los resultados académicos y una formación integradora mediante clases dinámicas y que estimulen al alumno.

¿Cuáles son las nuevas metodologías y estrategias responsables de revolucionar el mundo educativo?

Antes de hablar sobre ellas, he de decir que todas tienen en común que se basan en lo que hablamos en este blog, el aprendizaje experiencial, por lo tanto se centran en una actitud positiva para solucionar retos, aprender de los errores y de los demás, ser resilientes y amar aprender. Pero todo ello pasa por tener un buen director de orquesta: el educador se sitúa en el centro del mencionado cambio y es él el primero que debe tener una mentalidad abierta y de crecimiento. 

El mindset o la mentalidad de aquello que es posible.

Aprendizaje por proyectos

El aprendizaje por proyectos enseña a pensar partiendo de un problema o una situación real y buscando posibles respuestas o soluciones.

Con los proyectos, los alumnos:

Se implican mucho más en el proceso, ya que la vertiente real de cada problema hace que lo sientan más cercano a su mundo.

. Desarrollan el pensamiento crítico y son artífices de su propio aprendizaje.

Mejoran sus aptitudes colaborativas y su capacidad de comunicación.

. Aprenden a exponer eficazmente los problemas y resolverlos con la misma eficiencia.

Evidentemente, herramientas todas ellas imprescindibles tanto en su futuro profesional como en el personal.

Aprendizaje cooperativo

Parte de la idea de que la unión hace que seamos más fuertes y mejores. Solo llegaremos a la orilla si sabemos remar en equipo.

Se forman grupos de 3 a 6 alumnos, a los que se les asignan roles diferentes, por lo que resulta necesario un trabajo de coordinación, diálogo y respeto entre ellos para poder llegar a la meta. Solo alcanzarán el éxito si cada uno cumple con su cometido y, además, a lo largo del proceso, aprenden por ellos mismos y de los demás.

Trabajar en grupo mejora la atención, aumenta la implicación y desarrolla la adquisición de conocimientos.

La gamificación

Es una estrategia que busca integrar aquellas dinámicas propias de los juegos en el aula.

La gamificación tiene su origen en los años 80, que es cuando aparecieron los primeros videojuegos con vocación educativa. Con el paso de los años, el salto ha sido fascinante: interacción física con los juegos, consolas portátiles, juegos más complejos y sofisticados, multijugador, online

No hemos de desdeñar la importancia del aprendizaje a través de lo lúdico ni la ayuda que para ello suponen las nuevas tecnologías.

Aula invertida o Flipped Classroom

Busca optimizar el tiempo en el aula y, para ello, los elementos empleados en la clase por el profesor se invierten: se utiliza el material en casa (libros, fichas, herramientas online...) para llevar a cabo una revisión del contenido teórico por parte del alumno y, después, trabajar con ello en el aula.

De este modo:

. Se dedica más tiempo a aquello que más dudas ha podido generar.

. Es posible atender las necesidades individuales.

. Se favorece el trabajo colaborativo o por proyectos.

Design thinking

Parte de las ideas de que diseñar es parte de la vida y todo aquello que nos rodea ha sido inventado por alguien en algún momento y lugar. Hasta aquello más insignificante.

La mente de un diseñador trabaja de un modo no compartimentado, ya que piensa mientras hace y emplea manos y pensamientos al mismo tiempo, mientras busca soluciones creativas a nuestros problemas de la vida diaria.

Un pensamiento creativo descubre, interpreta, idea, experimenta y evoluciona.

Para beneficiarse de esta metodología, necesitamos expulsar el miedo al ridículo, olvidarnos de los pensamientos conservadores, saber empatizar, aprender a jugar con las ideas y hacerlo de todas las maneras posibles.

Aprendizaje basado en el pensamiento

No hemos de demonizar la memorización, pero estamos obligados a ir más allá de ella para enseñar a los alumnos a trabajar correctamente con toda la información que reciben en el aula.

El estudiante debe aprender herramientas tan básicas, elementales y valiosas como el análisis, el razonamiento, la contextualización, la argumentación… Traspasar la barrera de la memorización para poder convertir toda esa información en un conocimiento real y permanente, desarrollando un pensamiento eficaz para que los conocimientos adquiridos perduren en el tiempo.

Aprendizaje basado en problemas

Preguntas que llevan a más preguntas y después a otras y… Un problema real que abre un ciclo de cuestiones que necesitan ser resueltas.

Primero, requerimos comprender adecuadamente la cuestión; para, después, discutir las posibles soluciones. A ello le seguirá la búsqueda de información variada y eficaz, para, por último y entre todos, llegar a la mejor solución.

Las ventajas de esta metodología son varias:

. Desarrollar un correcto pensamiento crítico.

. Mejorar la capacidad de resolver problemas.

. Aumentar la motivación.

. Mejorar el trabajo en equipo y la coordinación.

Lo que es indudable, a la vista de lo anteriormente escrito, es que la educación del siglo XXI es una educación colaborativa entre padres, profesores y alumnos.

Necesitamos huir de una mentalidad fija y dirigirnos hacia una mentalidad de crecimiento, ya que el esfuerzo sí consigue modificar el resultado.

En las manos de los adultos está despertar la curiosidad en los más pequeños y las ganas de aprender. Ayudarles a descubrir el potencial que llevan dentro y acompañarlos en su desarrollo, como guías que somos de su educación, hacia su futuro.


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El poder de la incertidumbre, gran Francesc

 

http://elpais.com/elpais/2016/02/18/eps/1455809860_842194.html

La vida es una permanente exposición a lo inesperado. Donde muchos ven un problema paralizante, otros encuentran una oportunidad para evolucionar

Nuestra existencia está llena de giros que superan la imaginación del mejor guionista, aunque tratemos de analizarla como algo previsible. Por mucho que se quiera mantener el control, hay acontecimientos que tienen lugar de forma abrupta y que obligan a cada uno a replantearse la vida.

Se tiende a pensar que las rarezas y accidentes son poco frecuentes, cuando de hecho son parte fundamental de la realidad. No solo América fue descubierta por Colón por casualidad. Muchas de las cosas importantes que suceden aparecen sin que se hayan buscado. Bienvenido al reino de lo inesperado.

LA ILUSIÓN DE PREDECIR
El poder de la incertidumbre
anna parini

“Actuamos como si fuéramos capaces de vaticinar los hechos o, peor aún, como si pudiésemos cambiar el curso de la historia. Hacemos proyecciones a 30 años del déficit de la Seguridad Social y de los precios del petróleo sin darnos cuenta de que ni siquiera podemos prever unos y otros para el verano que viene. Nuestros errores de previsión acumulativos sobre los sucesos políticos y económicos son tan monstruosos que cada vez que observo los antecedentes empíricos tengo que pellizcarme para verificar que no estoy soñando. Lo sorprendente no es la magnitud de nuestros errores de predicción, sino la falta de conciencia que tenemos de ellos. Y esto es aún más preocupante cuando nos metemos en conflictos mortales; las guerras son fundamentalmente imprevisibles. Debido a esta falta de comprensión de las cadenas causales entre la política y las acciones, es fácil que provoquemos cisnes negros gracias a la ignorancia agresiva, como el niño que juega con un kit de química” (Nassim Nicholas Taleb).

Vivimos en el mar del cambio y la incertidumbre, pero eso no tiene por qué ser malo. En su libro La ley del quizás, la consultora de negocios Allison Carmen toma como punto de partida una célebre fábula oriental que le contó su profesor de chi kung, una terapia medicinal de origen chino que se basa en el control de la relajación, para explicar su teoría sobre lo incierto. La historia se resume así:

Un día, el caballo de un campesino se escapó. Su vecino le dijo: “¡Qué mala suerte has tenido!”. El granjero le respondió: “Quizás”. Al día siguiente, el animal regresó acompañado de cinco yeguas. El hombre volvió y le felicitó: “¡Qué buena suerte has tenido!”. El dueño replicó: “Quizás”. Poco después, el hijo del campesino, que solía montar a caballo, se cayó y se rompió una pierna. El amigo le comentó: “¡Qué mala suerte has tenido!”. Este contestó: “Quizás”. Al día siguiente llegaron unos oficiales del Ejército para reclutar al muchacho y luchar en la guerra, pero no pudieron llevárselo porque tenía la pierna rota. Entonces el vecino exclamó: “¡Qué buena suerte has tenido!”. El padre repitió: “Quizás”.

El mensaje de este tradicional relato es claro: no se puede saber el alcance de lo que sucede a nuestro alrededor en todo momento. Las cosas acostumbran a pasar por algo, según dicen algunos maestros, pero tal vez tardemos un tiempo en desvelar en qué consiste ese algo. Era lo que Steve Jobs, fundador de Apple, definió en su teoría de “conectar los puntos” y que explicó en el célebre discurso que dio en 2005 a los recién graduados de la Universidad de Stanford. Muchos acontecimientos inesperados que suceden en la vida de cualquiera adquieren todo su sentido cuando se contemplan en perspectiva. Por ejemplo: una vocación que se descubre después de haber perdido un trabajo que solo producía insatisfacción, el padecimiento de una enfermedad que facilita la reflexión y que desembocará en importantes cambios, o una ruptura que va seguida de forma imprevista por el hallazgo del verdadero amor.

Allison Carmen dice al respecto: “Los seres humanos tienen una asombrosa capacidad para olvidar que una de las pocas certezas con las que pueden contar a lo largo de la vida es que esta va cambiando. En cuanto las cosas dan un giro inesperado, tendemos a sentirnos abrumados por la incertidumbre. Pero cuando empezamos a aplicar la idea del quizás vemos que el ciclo del cambio es incesante. Cada resultado ofrece más posibilidades futuras”.

El ser humano se aferra de forma natural al mundo conocido, a lo previsible. A medida que nos convertimos en adultos, solemos hacer las mismas cosas y esperamos resultados que nos son familiares. Esto nos produce una sensación de control que aporta calma, aunque ya haga tiempo que estemos aburridos con nuestra vida. Desconocer lo que sucederá equivale a salir de nuestro hogar para adentrarnos en un mundo incierto sin saber qué nos deparará.

Libros
El cisne negro
Nassim Nicholas Taleb (Planeta)
Del éxito de Google y YouTube a los atentados del 11-S, este ensayo provocador explica la importancia de “lo improbable” en el mundo y en nuestra vida personal.

La ley del quizás
Allison Carmen (Urano)
Un manual sobre los aspectos positivos de la incertidumbre, si se aprovecha el abanico de posibilidades que ofrece en lugar de tratar de recuperar el control.

PARA SABER MÁS

Lo que en psicología se ha etiquetado como “zona de confort” fue definido por Brené Brown, investigadora social de la Universidad de Houston, como aquel territorio donde la incertidumbre, la escasez y la vulnerabilidad son mínimos, es decir, donde creemos que hay espacio suficiente para el amor, la comida, el talento, el tiempo o la admiración. Resumiendo: “Un lugar donde creemos tener algún control”. Aunque la vida está llena de imprevistos y esa seguridad que anhelamos es una ilusión, al abandonar la zona de confort –por ejemplo, en un nuevo empleo o al inicio de una relación– nos sentimos ansiosos y tal vez incluso estresados.

Se ha demostrado, sin embargo, que es justamente en esa clase de situaciones cuando se potencia la creatividad. Del mismo modo que el conductor que realiza siempre la misma ruta corre el riesgo de dormirse por falta de estímulos y sufrir un accidente, enfrentarse a situaciones graves nos impulsa a sacar lo mejor de nosotros mismos, ya que nuestros cinco sentidos están puestos en aprender de ese mundo desconocido. En la primera cita con alguien que nos gusta, la conversación adquiere un nivel de frescura y creatividad que luego, en una relación estable, resulta difícil de alcanzar. Eso prueba que la incertidumbre nos hace crecer. A veces, como veremos a continuación, nos puede llevar incluso a lugares inesperados.

En su influyente ensayo El cisne negro, el investigador y financiero estadounidense Nassim Nicholas Taleb exploraba aquellas cosas que suceden contra cualquier pronóstico o previsión, lo cual tiene lugar con mucha más frecuencia de lo que se pueda creer. Lo que este autor denomina “cisne negro” es un evento que presenta estos tres atributos:

Es inesperado. Nada de lo sucedido en el pasado apuntaba a esa probabilidad.

Tiene gran impacto. Tal vez porque es ­inesperado, nos toma con la guardia baja y captura toda nuestra atención.

Genera explicaciones ‘a posteriori’. Por el temor que produce lo incierto, cuando aparece esta figura animal se buscan toda clase de argumentos que justifiquen por qué ha sucedido.

Las noticias demuestran diariamente que lo que se desconoce es más importante que lo que se conoce. Nadie previó en Estados Unidos que podría suceder un atentado como el del 11 de septiembre de 2001, de la misma manera que las primaveras árabes empezaron como una explosión espontánea de rebeldía. Y lo mismo se aplica a la gran crisis bursátil del 19 de octubre de 1987, cuando solo en Nueva York los inversores perdieron más de 500.000 millones de dólares en un día. Siguiendo la tercera ley del cisne negro, cuando sucede algo así, todo el mundo intenta rastrear las causas y predecir cuándo volverá a pasar. Taleb cuenta que, tras la crisis de 1987, la mitad de los operadores norteamericanos esperaron un nuevo cataclismo el siguiente mes de octubre, sin tener en cuenta que el primero no había tenido ningún antecedente. La enseñanza, también para nuestra vida cotidiana, sería esta: hay cosas que no tienen una explicación racional, así que, en lugar de tratar de controlarlo todo, es mejor estar dispuestos a esperar lo inesperado. En vez de sucumbir al miedo, si aceptamos que la vida es cambio y una sorpresa constante, sabremos navegar en el torrente de nuevas posibilidades que nos lleva al futuro.

elpaissemanal@elpais.es


EDUCACIÓN CONFINADA : 1O AGUJEROS NEGROS, del gran José Blas

http://www.jblasgarcia.com/2020/04/educacion-confinada-1o-agujeros-negros.html?m=1

Está siendo una gesta titánica.

Miles de profesoras y profesores en toda España haciendo uso de la tecnología para dar continuidad escolar a millones de alumnos y alumnas en este nuevo modelo de vida confinada del que estamos aprendiendo «en carne viva» y «en vivo y en directo».
Son miles los docentes los que han pasado del 0 al 10 en tecnología en cuestión de un plisplas, de un largo fin de semana. Esto es de agradecer. Esto es de aplauso diario. Se acabó para siempre la falsa idea de la zona de confort docente: han investigado, se han autoformado en tutoriales express, en la webinar de la webinar,  y han analizado, o se han dejado aconsejar, en aplicaciones y herramientas que nunca hubieran sospechado  ( ni nunca les exigieron) utilizar como docentes, para ofrecer a su alumnado lo mejor que son capaces de dar en  esta educación confinada.
Merecen, sin reticencias ni aspavientos,  un aplauso cada día a las 9 de la mañana, que es la hora que ya están conectados a sus ordenadores personales (sí, no son de la empresa, son personales! -incluso ha habido que actualizarlos o repararlos- con wifi y datos personales) todos los días. Parecía imposible…, pero está sucediendo y me siento orgulloso del colectivo al que pertenezco.

 

Y lo estamos haciendo sin protestar, con abnegación y sentido del deber y de la solidaridad, solo porque, tanto el Ministerio de Educación como el conjunto de las Consejerías decidieron, que era necesario continuar con la actividad docente por medios telemáticos, e incluso, avanzar en el desarrollo de contenidos. Y así lo acatamos,.. por esto y  porque sabemos  que esta labor también  mejora la vida de los niños y las familias confinadas, más allá de la progresión académica: proporciona al alumnado (infantil, adolescente y joven) una continuidad , un espacio que les vincula a sus rutinas existenciales.

 

Agujeros negros

Sin embargo, y aprovechando la ocasión para aprender, se han  observado   agujeros negros en este fugaz proceso de cambio que  necesitamos cerrar  poco a poco, sin estrés ni culpabilidades,  en las semanas de educación confinada que nos quedan… para estar preparados, sin precipitaciones,  para otros #yoaprendoencasa que pudiesen venir.

I -La mala planificación endémica

Ha habido una mala planificación desde el origen. No desde el estallido COVID19, sino mucho antes.
Este primer agujero negro es un mal endémico del sistema educativo. Sí, se nos ha habilitado en un finde de ser profes presenciales a ser profes on line. Y eso no es posible, ni técnica ni formativamente. Porque hacer educación on line consiste en algo más que conocer muchas herramientas tecnológicas.
La administración educativa ha estado más de un decenio sin considerar el uso  de la tecnología como una competencia necesaria. No la han incluido (exigido), de manera obligada en las prácticas y culturas docentes (sí, obligada, somos así!!), porque en el fondo no confían en ellas …y porque la inversión que esta exigencia requiere no se ha tenido como prioridad  realizar. De aquellas acciones, puede que vengan estas dificultades.
Todos los centros tenemos un aula virtual institucional in-fra-u-ti-li-za-da. Ahora, a golpe de clic, estamos haciendo (y se nos exige y nos auto-exigimos) de ella el espacio aula. Y lo hacemos sin poder tener excusas (hay mil tutoriales nuevos cada día, mil meet nuevos en profes que comparten…).
Creo que deberíamos analizar este movimiento de formación voluntaria en una semana, que ha sido proporcionalmente, infinitamente mayor cualquier formación institucional en un curso. Y a coste cero.
Conclusión: no era necesidades de formación, era cuestión de sentir la necesidad profesional. Esta vez no. No podemos pedirle solo responsabilidades al profesorado. Nadie les exigió saber «otra forma de aula» que no fuera la de explica, practica, examina.

II-La enseñanza no son deberes.

Los deberes hacen referencia a ejercitar aquello que el alumnado ya comprende.
En la enseñanza on line se necesita pedagogía, método, sistema específico…y no lo tenemos. porque …nunca fue necesario.
La enseñanza on line tampoco es educación. Es enseñanza y punto.  Porque, si bien puede sustituir la función académica del sistema educativo, no puede hacerlo con las funciones de construcción personal y social que se hace en las escuelas y en los centros educativos.
Sabemos que es imprescindible la interacción, desarrollar contenidos para que el alumnado crezca de forma interactiva, el aprendizaje social; que es necesario hacer un seguimiento individualizado del aprendizaje, es decir, acompañar, guiar y supervisar qué se hace y cómo se hace.
Ambos elementos que nos los encontramos hechos en la presencialidad, pero son necesarios de buscar intencionalmente en la virtualidad.
Conclusión: si no es así, la desigualdad que existe de natural en la sociedad, se hace más patente, incluso se cronifica (solo en dos semanas lo hemos visto) en la virtualidad , y con ello la frustración de las instituciones, los y las docentes y  las familias.

III- Sin pedagogía, la tecnología ni enseña, ni educa.

Vemos pues,  que lo que era un error clásico, lo que viene siendo un viejo mantra que no acabamos de darle solución, por más que lo reflexionamos, se convierte en losa: sin pedagogía la tecnología no educa.
Así, en estos días hemos proporcionado mucha tecnología pero nos hemos vuelto a dejar  en borrador (por la precipitación de los acontecimientos)  la creación de un esquema de nueva clase «en la nube» que  fuera familiar al alumnado y que al mismo tiempo  le permitiera crecer como aprendiz en esta adversidad del estrés del confinamiento.
En realidad,  la  emergencia, lo que nos ha hecho ha sido obligarnos a adaptar el sistema  presencial para ser desarrollado a distancia. Era lo más directo. Por eso  en muchos centros se mantiene el horario de clase presencial, el horario de reuniones de departamento y el de atención a padres, haciendo un método «sui generis» de entender las clases no presenciales.

 Y lo comprendo,  el salto no  es fácil.

En mi caso están siendo decenas de horas asomado a la ventana del ordenador conectado con todos y cada uno de mi alumnado universitario,  de secundaria y de profes en formación.
Ha sido preciso idear un modelo nuevo, a pesar de tener amplia experiencia en formación on line, y de tener cierta experiencia con mis alumnos de secundaria y universitarios en el trabajo virtual, con la classroom y otros apoyos digitales en nuestra actividad, mucho antes del covid19.

El blended learning es un modelo que me gusta y está  en mi día a día docente: combinar la relación educativa presencial en un aula con contenidos y acciones on line es un modelo híbrido de aprendizaje del que intento extraer lo mejor de ambos sistemas.
El modelo presencial me permite enseñar con corazón, mediante el contacto directo y de mirada a los ojos; me da opción de promover el trabajo en equipo en las horas de contacto en el aula y me permite conocer las necesidades personales de todos y cada uno de mis alumnos y alumnas para promover una educación con diseños próximos al acceso universal y personalizado.

El modelo virtual me permite la oportunidad de ajuste y flexibilidad que proporciona en cuanto a tiempo, lugar y ajuste al estilo personal de atención de cada uno. Me ayuda en la gestión del proceso de enseñanza y aprendizaje, pues facilita el recoger evidencias  de aprendizaje en los portafolios y me permite conocer y contactar con mis alumnos como individuos, y no solo como grupo, lo que aumenta su motivación e implicación en la tarea.
Es un modelo que esencialmente transforma los tiempos, los espacios y focaliza los intereses más allá de la pedagogía (metodologías y currículum) formal, entrando en la entramado del conocimiento informal, de la calle, de la casa, entrando en una pedagogía útil y viva.
En resumen:  este mestizaje educativo   me ofrece crear una rutina  de aprendizaje que se adapta más a mi alumnado, que les enseña a aprender por si mismos porque nos obliga a pensar y diseñar aprendizajes en acción, en estrategias flexibles y en la búsqueda de eficiencia en el trabajo.

IV- Accesibilidad universal

La primera premisa que debe cumplir una enseñanza obligatoria on line es el acceso universal, algo que ya conseguimos en la presencialidad (más o menos), pero que ahora toca avanzarlo en la escolaridad virtualizada.
El derecho a la «educación obligatoria virtual» no está legislado, pero existe y debería  conllevar la garantía y la provisión gratuita de los recursos imprescindibles: materiales adecuados para la enseñanza virtual, espacios dignos y acceso a los recursos ( tecnológícos y personales) asegurado. 

La situación no es la idónea. Por ello, echo de menos iniciativas:
Por un lado esas grandes empresas tecnológicas de aprovisionamiento de recursos de internet ofreciendo a las Consejería aumento de la capacidad de tráfico de datos y de aprovisionamiento de conexión  al alumnado necesitado. Solo escucho el ruido que hacen sus manos al frotarse regocijándose del aumento de volumen de negocio que les ha llegado llovido del virus. Su acción debería haber sido ejemplar: más megas gratuitos en los hogares con conexión y dotación mínima a los hogares con estudiantes sin conexión a Internet. Por un mes. Por un mísero mes.
Y es que, todavía más de un 10% de hogares (y por tanto de alumnado) no dispone de Internet en su domicilio. ¿Cómo llevarles el derecho de la enseñanza obligatoria virtual? Por mail postal? Estoy seguro que Correos lo haría. Habrá que estudiarlo si esto sigue así.
Desde luego no están las economías familiares para cubrir ese hueco ahora. Sirva este post para remover la conciencia de Amena, Jazztell, Orange, Lowi, Telefónica, Vodafón y todo el resto  de plataformas de provisión de recursos de  Internet.
Por otro, hemos dejado confinados ( como si ellos también pudieran coger un virus) los recursos  tecnológicos de los centros. Los recursos son el oxígeno de algunos alumnos para no asfixiarse y repetir curso por inacción educativa. Igual no sería tan complicado que a  través de un sistema de voluntariado, de las autoridades locales o los servicios sociales  municipales (que son profesiones esenciales)  podría localizarse y dotarse, a modo de prestamos, los equipos que ahora duermen en los centros educativos.
También aquí las empresas tecnológicas deberían estar siendo solidarias y podrían hacer préstamos por un mes, por un tiempo limitado y confinado de  aparatos tecnológicos tabletas o pcs incluso, de segundas.
Y todo porque  hablamos de, no lo olvidemos,educación obligatoria, un derecho esencial e inalienable para la ciudadanía.
Conclusión: Todo lo hemos puesto en manos de Internet,  pero la educación obligatoria y gratuita confinada necesita de una actuación urgente de observación de los medios con los que dispone el alumnado y proporcionar las herramientas básicas ( portátiles, tabletas y dotación de acceso a Internet universal) porque si no, la brecha digital será absolutamente letal  como lo está siendo este covid19, y excluyente, como es la educación que hemos traído hasta este punto histórico

V- DEL ACCESO  UNIVERSAL AL DUA

Ahora más que nunca, hemos de diseñar las clases. Porque son «otras clases, otros tiempos, otros espacios». No vale la rutina del aula presencial.

Una oportunidad que nos ofrece esta adversidad es  poner en práctica el admirado y poco practicado Diseño Universal  para el Aprendizaje.

El diseño DUA no es metodología, no es receta…es mirada. Por eso se torna complejo, porque supone cambio cultural de lo que implica programar. Es un planteamiento que nos ofrece diseñar sin necesidad de adaptaciones. En su diseño  nos invita a observar que no existe el alumnado estándar, y que  existen barreras de alta probabilidad para el aprendizaje que están fuera del alumnado y que hay que prever para minimizar o, si se puede, eliminar. En su desarrollo nos ofrece para esta educación confinada, principios y pautas muy apropiadas para ajustar nuestros diseños.
Para no extenderme, dejo este esquema que es muy representativo.

VI – LA EVALUACIÓN CONFINADA

Ahora que ya nos han advertido que la «no presencialidad» se va a prolongar, estamos  pensando en la evaluación (hasta  ahora, todo era un juego: total por unas semanas) En la mayoría de los casos  se plantea  seguir manteniendo los procedimientos de evaluación, digamos estandarizada que, desde una cultura academicista, se señalan como los garantes de la justicia de la calificación y la promoción y la calidad educativa.
En la mayoría de los centros se ha dado en continuar con los contenidos tal cual estaban previstos en la clase presencial, se platearan  sistemas de exámenes parecidos a los que se hacen en clase ( de comprobación de los conceptos aprendidos,
El debate está servido. Pruebas on line (se copian). Pruebas presenciales (estamos confinados y después del confinamiento , y de tosernos en el codo, no estamos para hacer más «codos» encerrados); aprobado general (es injusto para los que «se han esforzado»). Y si valoramos todo, en una proporcionalidad ajustada a los tiempos y los medios?
Después de cubierto 2/3 del curso, tenemos más que evidencias suficientes para poder hacer una «calificación» justa, sin necesidad de esperar a evaluar el tercio que nos quedaría por desarrollar,como elemento definitivo de la promoción o no.
¿Y qué haremos con los contenidos de este trimestre?
En educación obligatoria (confinada) se están desarrollando al ritmo y capacidad que cada docente tiene. A ritmos diferentes, pero esto es algo normal también en el escenario presencial: los ritmos,intensidades y profundidad de los aprendizajes son proporcionales a la pedagogía, la metodología, los conocimientos estratégicos, los conocimientos técnicos y los desarrollos particulares de cada secuencias didácticas que cada docente y cada equipo docente diseña e implementa.
Conclusión: es evidente que hay alumnado que no tiene acceso  a esta continuidad virtual. Por lo que será necesario una reorganización del currículo para el próximo curso. ¿Qué más da que la fracciones se aprendan en mayo que en septiembre?- por poner un ejemplo anecdótico y fácil de visualizar. Sabremos reorganizar el currículo. Los equipos se pondrán a ello.

VII – LA ATENCIÓN INCLUSIVA DE LA DIVERSIDAD

En estos tiempos de desgracia , también los diseños deben poner la mirada en las necesidades de todo el alumnado y especialmente en el más desaventajado y vulnerable. Nadie debe quedar atrás, nadie debe quedar exlcuido.
Quizá es tiempo de pensar en reforzar las plantillas de los centros por unos meses, algo que ni se ha contemplado. ¿Sería lógico pedirles a los sanitarios trabajar sin descanso hasta la extenuación? Ni lógico, ni justo.
Conclusión: es obvio que deberá ser una medida a tomar de cara al próximo curso, pues necesitaremos restañar todos los errores que se están cometiendo.

VIII- RELACIONES FAMILIA-ESCUELA

Si siempre estuvo claro que educa la tribu, ahora más que nunca. La educación es acompañamiento y las familias están asumiendo estoicamente su misión delegada de tutor en casa. Pero los docentes no podemos olvidar que la educación también es emoción y compañía docente. Es preciso diseñear tutoría, modos de contacto informal, de mensajes personales ( de persona a persona) con nuestro alumnado.

En algunos casos se están enviando a los padres el mail profesional del profesor como canal de comunicación, pero en mi opinión, no es ese el camino  que necesitamos.
Me temo que no hemos comprendido las urgencias del momento, La urgencia es prepararnos inevitablemente, pero concienzudamente, para lo que nos queda por venir, para el futuro de la escuela, porque este covid19 marcará un antes y un después.

En mi caso, he puesto el foco en contactar con las familias de los alumnos que no tenía noticia de ellos y me he asegurado que les llegan mis propuestas y le he escuchado en sus necesidades y circunstancias. He diseñado contenidos personalizados ,he abierto canales informales (instagran y telegram…) y ofrecido atención individualizada, con un sistema riguroso de cita y condiciones.
Estamos improvisando, tomando decisiones de acción individual. Necesitamos acciones conjuntas y medios activados y permanentes.

IX – EDUCAR POR COMPETENCIAS

Hay contenidos, habilidades  e incluso estándares obligatorios  del currículum que no sabemos cómo desarrollar ni evaluar en el mundo on line. Hay atenciones educativas que no sabemos cómo organizar ni distribuir. Esto debe estar previsto. Este plan de contingencia debe ser legislado para que siempre  se tenga la referencia de cómo actuar. Quizá los servicios educativos también deban ser catalogados como esenciales.

X – LAS COMPETENCIAS DIGITALES  DE CENTRO

Los sistemas educativos tiene una misión trascendental en la sociedad: favorecer la evolución, el  progreso  y promover la igualdad y equilibro social mediante la educación.

Hemos aprendido que la situación social se agrava cuando la desigualdad de recursos y medios avanza. Hay una brecha digital generacional que es necesario paliar ,más allá de usar whatssap.
Los centros educativos digitales deberían hacer reuniones de padres y madres , no solo para que sepan cómo son las aulas virtuales de sus hijos, sino cómo funcionan y cómo interactúan  con ellas.  A esas aulas deben tener acceso y estar invitados permanentemente.
Las familias deben comprender como son los procesos formativos de sus hijos y debe ser misión de la escuela, ayudarles en esta comprensión.
No se trata de que el alumnado ya tenga y utilice un Ipad desde infantil,  o que dominen internet en cuarto de primaria. Se trata de establecer espacios de aprendizaje más allá de las cuatro paredes del aula que, además sirvan de encuentro familia-escuela.

 Esta situación nos hace ver que la emergencia no viene de ahora, del COVID19, es una emergencia que llevamos arrastrando más de una década y que es necesario atajar de una vez por todas, aunque haya sido a fuerza de darnos de bruces con la realidad.


10 BENEFICIOS DEL VISUAL THINKING, por la Gran Garbiñe

http://enredarteayudaaprender.blogspot.com/2017/07/10-beneficios-del-visual-thinking.html

Sigo retocando y digitalizando algunos de los mapas visuales que he realizado a lo largo de estos dos últimos años, y esta vez le ha tocado el turno al de los beneficios del pensamiento visual. Aunque creo que ya no es necesario convencer a nadie de lo que el pensamiento visual nos puede aportar en el aula, a mí me está sirviendo para reordenar ideas

Y este es el mapa del que he partido.

 


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Cuando el design thinking se fijó en la educación

 

http://www.yorokobu.es/design-thinking-educacion/

Aquello de que «los niños son como esponjas» se interiorizó tanto que, aprovechando su supuesta capacidad de absorción, el aprendizaje se aferró a la memorización. El alumno se limitaba a atender al profesor y al llegar a casa debía empollar lo visto en clase. Una forma de entender la enseñanza que aún sigue causando estragos en el sistema educativo pese a que los esfuerzos realizados para paliarlos cada vez son más notables.

Algunos de estos vienen directamente del entorno del diseño. Es el caso del design thinking, una metodología que hace años se instauró en la dinámica de muchas empresas, y no sólo del mundo del diseño, para ir ganando terreno poco a poco en otros sectores (como el de las ONGs, entre otros). Una evolución lógica, según Carmen Bustos, fundadora de SoulSight, para quien el pensamiento de diseño, más que un método, «es una actitud ante la vida».

Su aterrizaje en la escuela implica poner patas arriba el esquema clásico del aprendizaje en el aula. Como explica Miguel Luengo, presidente de la asociación Design For Change España, en un vídeo de eduCaixa, implantar un método de este tipo supone que el profesor ya «no es el poseedor del conocimiento sino el facilitador». Aunque es el rol del alumno el que realmente cambia radicalmente «del “¿puedo hacerlo?” al “¡puedo hacerlo!”».

El cambio educativo pretendido por la asociación pasa por dar más protagonismo a niños y jóvenes, aplicando para ello los pasos de la metodología del pensamiento de diseño en la resolución de problemas. Estos son cuatro, denominados Siente, Imagina, Haz y Comparte. «La creatividad, el pensamiento lógico, la colaboración, la empatía, el prototipado y el aprendizaje en el error son los pilares de este método. En él, los adultos facilitan el proceso y los niños lo protagonizan y lo lideran», cuentan desde la asociación.

Kiran Bin Sethi es «la cabeza, el corazón y el alma» de este movimiento, que ya está presente en más de 40 países y que cuenta con el respaldo de gente como Howard Gadner, e instituciones como la Escuela de Diseño de Stanford, IDEO o el Instituto de Diseño de la India (NID). En España, cuentan con el aval de Fundación Telefónica, y el impacto del proyecto está siendo analizado por la Universidad de Harvard. Proyectos contra el maltrato animal o contra el bullying, sobre compostaje o sobre temas como el respeto o los sueños son algunos de las iniciativas llevadas a cabo por parte de colegios en distintos puntos de nuestro país siguiendo las pautas del pensamiento creativo.

También en España, recientemente, The Papaya Group, consultora y empresa especializada en tecnología e innovación, lanzaba Khandu, un juego de cartas, dirigido a niños de entre 6 y 12 años, que desarrolla la capacidad para la resolución de problemas mediante el design thinking.

El juego se divide en cuatro partes diferenciadas y a través de ellas se pretende que los niños resuelvan problemas como el que Norberto Chio, uno de las responsables del proyecto, pone como ejemplo:  “Construye un robot que transforme la basura que generas con tu merienda, en productos que usas en la escuela (libros, bolis, libretas, etc)”. «Se trata de empoderar a los niños y hacer hincapié en conceptos como la comunidad y el trabajo en equipo. De llevarlos de lo descriptivo a lo narrativo, de lo predecible a lo inesperado, fomentar su pensamiento crítico y visual y conectarle con el mundo real que les rodean mediante la exploración de problemáticas y los retos del día a día», añade.

Una de los retos de Khandu es la de hacerse un hueco en las dinámica de las escuelas. Estas disponen en la web del juego de la posibilidad de personalizarlo con retos formulados ad hoc, etc. «También existe una guía de usuario para el profesor por lo que este no necesita estar familiarizado con la metodología design thinking, aunque obviamente, si la conoce, podrá exprimir la herramienta mucho más».

khandu1

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En Estados Unidos, empresas como LittleBits están especializadas en el desarrollo de juegos basados en esta metodología. Aunque el contenido de los kits desarrollados por esta empresa neoyorquina parecen ligado a disciplinas como ciencias, ingeniería o arte (ya que incluyen motores, señores de luz, termómetros, etc.), el fundador de la compañía, Ayah Bdeir, asegura que puede emplearse para la resolución de problemas de cualquier materia: «el pensamiento de diseño es una evolución del método de ingeniería y este a su vez lo es del ciclo de la invención», aseguraba en FastCo.

El mismo reportaje, que firma Ashely O’Connell, se hace eco de Institute of Play, una organización sin fines de lucro, liderada por un equipo de desarrolladores de juegos, y en la que, como su nombre indica, el juego basado en el pensamiento de diseño es la vía para “enganchar” a los niños en los procesos de aprendizaje. Desde hace años, disponen de su propia escuela pública en Nueva York, llamada Quest to Learn, pero su propósito, como reconocen en su web, es crear un movimiento nacional. Para ello, cuenta con el respaldo de la Fundación Bill Gates, entre otras.

Las experiencias de este tipo son relativamente escasas y cortas en el tiempo. Tal vez por eso no existan aún investigaciones ni estudios que demuestren la eficacia del design thinking como método educativo. No obstante, según O’Connell, que es beneficiosa para los niños podría afirmarse sólo por el hecho de tratarse de una metodología eminentemente práctica y activa: «El compromiso físico genera una participación y un vínculo durante el proceso de aprendizaje que no se logra con la mera observación y la escucha pasiva». Y eso, añade, sí está ampliamente documentado con estudios como el de los investigadores Sara Price e Yvonne Rogers: «Según estos, permitir el juego exploratorio dentro del mundo real estimula el descubrimiento independiente y, al hacerlo, facilita tanto la adquisición de información sobre el ambiente como la experiencia con él».