Anna Forés Miravalles

Per seguir somiant


El cerebro adolescente

http://narceaediciones.es/es/educacion-hoy-estudios/1311-el-cerebro-adolescente.html?utm_source=ActiveCampaign&utm_medium=email&utm_content=%C2%BFQui%C3%A9n+puede+entender+el+cerebro+adolescente%3F&utm_campaign=EE159+-+El+cerebro+adolescente

El cerebro adolescente

¿Cómo funciona el cerebro adolescente? ¿Por qué los adolescentes no se organizan mejor? ¿Por qué van con el monopatín tan rápido y sin casco? ¿Por qué les cuesta tanto levantarse cada mañana? ¿Por qué regresan a sus casas mucho más tarde de lo que habían acordado con sus padres cuando salieron? ¿Por qué hablan con sus amigos y amigas por teléfono durante horas, cuando apenas se han separado? Para muchas personas que tratan con adolescentes a diario, esta etapa de la vida sigue siendo un misterio.
En este libro se presentan los descubrimientos más recientes en la investigación de la neurociencia sobre los adolescentes. Ofrece una perspectiva amplia que se centra en los diversos aspectos que resultan relevantes para el desarrollo cognitivo, social y emocional en la adolescencia: cómo aprenden, cómo controlan sus pensamientos y acciones, cómo planifican sus actividades, cómo autorregulan sus emociones y cómo piensan en sus interacciones con los demás. En definitiva, un nuevo punto de vista sobre el comportamiento y las motivaciones de los adolescentes.
Este libro será de utilidad a familias, profesorado, educadores sociales y cualquier persona interesada en cómo el desarrollo del cerebro afecta al comportamiento durante la fascinante, aunque compleja y complicada, etapa de la adolescencia.


DISPARAR LA AMÍGDALA

http://www.jblasgarcia.com/2019/06/disparar-la-amigdala.html?m=1

“Sin emoción no hay aprendizaje”, nos enseña el profesor Mora. Esta hiperrepetida frase que tanto utilizamos, desde la búsqueda crítica de “la nueva educación”, solo tiene sentido si la teoría neuro-científica se pone en relación con la práctica educativa.

Como docente y educador que soy, el único objetivo profesional que contemplo, desde la intersección entre las ciencias de la educación y la neurología, es que dicha unión produzca mejora en los métodos de enseñanza y con ello, en los aprendizajes de mi alumnado. Y me esfuerzo en observar que esto es así.

A pesar de que la neurociencia es una disciplina relativamente reciente, ya se posen conocimientos del funcionamiento del cerebro más que suficientes para trasladarlos, con cierto criterio, a acciones pedagógicas. En realidad, siempre lo hemos sabido: la sorpresa, la curiosidad, la emoción… son esenciales para aprender, porque ayudan a buscar y mantener la constancia necesaria para encontrar las respuestas que construyen un nuevo conocimiento. Todos los que estamos a pie de aula experimentamos en carne propia que emocionar con un cuento, hacer un chiste en un momento clave en el desarrollo de tu clase o generar curiosidad con un acertijo, no son acciones friqui, sino que se trata de actividades mediadoras y facilitadoras de aprendizajes posteriores.

Pues resulta que en estas acciones tiene responsabilidad la amígdala. Se trata de una estructura subcortical situada en el interior de nuestro cerebro, con especial preeminencia para el funcionamiento del organismo en general y, por supuesto, para el aprendizaje en particular. Cuando la amígdala se dispara, por ejemplo, con una nota de humor emocionante, crea bonus de resiliencia positiva para después poder atacar, pongamos por caso, un complejo problema de matemáticas.

Su principal función es “predisponer para…” o lo que es lo mismo, preparar respuestas de aprendizaje en términos de conducta, relacionadas, proporcionales y adecuadas al estímulo y la emoción sentida.

La amígdala adquiere así un rol funcional esencial en la valoración del significado emocional de cualquier experiencia de aprendizaje: satisfacción-rechazo; interés- desinterés; motivación o conducta disruptiva… son conductas promovidas o inhibidas a partir del control “amigdaliano”. De ahí la necesidad que surge en la escuela actual, tan importante como la alfabetización, de “enseñar-aprender” sobre gestión emocional.

Si las emociones están presentes en cualquier interacción humana, y la situación de aula no es una excepción, la necesidad de disparar la amígdala para promover cualquier acción de experiencia-aprendizaje de nuestro alumnado, parece obvia.

Este artículo ha sido publicado en LA SECCIÓN “en voz alta” de la REVISTA AULA – 283 (JUNIO 19) – Más allá de las manualidades y los manuales: una mirada a la educación visual y plástica 


Ignacio Morado: “El sueño es el potenciador del aprendizaje y la memoria”

 

NEUROCIENCIA

El escritor y catedrático de Psicobiología , fue el encargado de arrancar la jornada en Neurociencia, Salud y Educación celebrada en la Universidad Internacional de València
REDACCIÓN – 11/06/2019
Jornada en Neurociencia,Salud y EducaciónJornada en Neurociencia,Salud y Educación

La Universidad Internacional de Valencia celebró el pasado viernes la I Jornada en Neurociencia, Salud y Educación. El encuentro, que tuvo lugar en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia, reunió a expertos nacionales e internacionales y estudiantes de áreas relacionadas con la Neurociencia.

Ignacio Morado, escritor y catedrático de Psicobiología en el Instituto de Neurociencia de la UAB (Universidad Autónoma de Barcelona), fue el encargado de arrancar la jornada con su ponencia ‘El increíble y desconocido poder del sueño’. En su exposición, Morado subrayó la importancia que tiene el sueño como “potenciador del aprendizaje y la memoria” y su capacidad reestructurar los contenidos que recibe la mente durante el día. Morado profundizó además en la habilidad del sueño para clasificar: “el sueño refuerza el aprendizaje de aquellos acontecimientos que nos resultan más interesantes en nuestro día porque los vemos más influencia para nuestra vida futura”.

Ferrán Trinidad, licenciado en Educación Física y en Fisioterapia, fue el encargado de hablar sobre la “Actividad Física Neuro-saludable”. A través de ejemplos prácticos, Trinidad habló de los benéficos del ejercicio físico sobre el cerebro: “Todo el ejercicio físico influye en nuestro cerebro, en nuestro sistema nervioso. Los conocimientos que adquieres a través de la vivencia corporal quedan igualmente instaurados en la memoria por lo que existe un mejor aprendizaje”. El experto subrayó que, en materia educativa, “el reto está en conseguir que el profesorado introduzca en el aprendizaje el componente corporal”.

Con la resiliencia y neurociencia como tema principal, la experta doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación y Licenciada en Pedagogía, Anna Forés, defendió la singularidad de cada cerebro y la necesidad de aplicar criterios educativos que no se centren únicamente en criterios generales. “Más allá de la diversidad, es necesario que los contextos sean inclusivos”. En esta línea, la escritora y pedagoga hizo alusión a la importancia de ser creativos, la capacidad de ver alternativas y de generar posibilidades.

Finalmente, Fabricio Ballarini, licenciado y doctor en Ciencias Biológicas fue el encargado de cerrar el turno de conferencias con una sesión centrada en la atención y los estímulos.

La jornada conto con un coloquio-debate que permitió profundizar sobre los temas tratados. La masterclass pudo seguirse vía streaming desde un espacio habilitado en la página web de la Universidad Internacional de Valencia y está disponible en el canal YouTube de la Universidad.


Una oportunitat per aprendre molt més que continguts

 

https://criatures.ara.cat/escola/oportunitat-aprendre-continguts-preparar-examens_0_2248575134.html

Resiliència, gestió de l’estrès i possibilitats de millora són alguns dels aprenentatges dels processos d’avaluació

La Laia, de 14 anys, preparant els exàmens / CRISTINA CALDERER
COMENTA0

L’Aina (9) s’ha estrenat amb els exàmens aquest curs, a tercer de primària. El seu pare, en Cesc (47), no està d’acord que facin exàmens tan d’hora: “Entenc que són útils per avaluar el que han après, però podrien començar més endavant, no crec que hagin de sentir aquesta pressió tan petits”. Anna Forés, professora de la Facultat d’Educació de la Universitat de Barcelona, és conscient de la mala fama que arrosseguen els exàmens, i per això proposa que es visqui en positiu l’avaluació: “Queda molta pedagogia per fer. L’avaluació no és una sentència, hauria de ser una aliada per aprendre, perquè ens ajuda a saber en quin moment ens trobem i què ens falta per assolir. Si l’entenem com la possibilitat de veure el recorregut que hem fet i fins on hem d’arribar, no hi haurà tant d’estrès ni tants nervis”. Considera que s’ha de treballar el feedback, parlar del que hauria d’haver fet l’alumne o què hauria de fer per millorar la nota. Entén l’examen com una eina per mesurar el nivell d’aprenentatge dels estudiants: “Però hi ha molts tipus d’exàmens, pots plantejar-lo perquè sigui només memorístic o més de comprensió, relació, anàlisi, creació o simulació -argumenta la professora-; per saber què han après més enllà del concepte, el procés o el contingut”. Proposa que els mestres triïn la millor manera per saber què saben els alumnes i ajustar-ho a les necessitats.

ESTRÈS POSITIU

La Laia (14), a qui veiem a la fotografia, va estudiar primària en una escola pública on treballaven per projectes. El seu pare, l’Albert (48), reconeix que el canvi que suposava passar d’aquest model educatiu als exàmens tradicionals de l’institut li feia una mica de por: “Sabíem que seria un canvi dràstic, però el millor és que no li ha costat adaptar-s’hi”. Ara que la Laia fa segon d’ESO confirma que prefereix els exàmens: “Potser estic més nerviosa quan els començo, però després em surten bé. Aquest sistema em sembla més just: si no estudio prou sé que m’anirà malament, i per això estudio. Amb els treballs en grup no ens avaluaven tan individualment”. Marta Portero, doctora en neurociències i professora de la UAB, explica que aquest estrès que sent la Laia és un estrès positiu, situacions d’estrès agudes que duren poc temps, són regulars i predictibles, i tenen efectes molt beneficiosos per a nosaltres. “Es tracta de demandes de l’entorn que faciliten l’aprenentatge. Quan ens trobem davant una situació nova que hem d’afrontar desenvolupem noves habilitats i capacitats, aprenem i millorem. A més, entrenar-nos a resoldre problemes ens fa persones més resolutives, autònomes, capaces i resistents”, conclou Portero.

En general, l’experiència de l’Aina amb els exàmens està sent positiva, tot i que les taules de multiplicar no les ha viscut tan bé: “No sé per què, però no me les aprenia. Em despertava de matinada nerviosa i plorava. Els pares m’han animat, deien que al final tothom se les aprèn. I sí, ja me les sé”. Es tracta d’una situació puntual que l’Aina ha sigut capaç de superar. Hauria sigut un problema si hagués sigut un estrès d’alta intensitat, crònic, imprevisible i que no es pot resoldre malgrat intentar-ho. “Llavors l’excés d’una resposta d’estrès deixa de ser adaptativa i genera conseqüències negatives per al nostre organisme: afecta el sistema immunitari, el digestiu i el cardiovascular, i hi ha un augment de processos inflamatoris. També afecta el nostre cervell: dificulta mecanismes de plasticitat cerebrals que es tradueixen en problemes de memòria”, explica Portero.

GESTIONEM L’ESTRÈS

La professora Forés proposa desdramatitzar la paraula examen i capgirar-la en positiu, perquè els nanos entenguin que la nota és un testimoni del que saben però no significa que no puguin aprendre més. “La família ha de posar èmfasi en l’interès i l’esforç dels fills. Els alumnes han de fer un procés de metacognició, que aprenguin a raonar, a ser conscients de com han après el que saben, què no acaben d’entendre i què els costa. Així fan un esforç previ a l’examen. Com més treballen la metacognició, més assequibles seran els exàmens”, conclou. Altres factors que ajuden a reduir la resposta d’estrès, quan no és necessària, són el suport social i els vincles afectius: “Les bones relacions socials són un gran antídot. Com també el moviment i l’exercici físic, que redueixen els efectes nocius de la resposta d’estrès”, argumenta la doctora en neurociències. Un missatge molt important dels pares als fills és que no percebin que l’estima de la família depèn de l’èxit escolar. Els alumnes són molt més que el que fan a l’escola, qui suspèn no falla com a fill i ha de saber que, independentment de les notes que tingui, els pares se l’estimen incondicionalment. Si no és així poden aparèixer problemes d’autoestima baixa o sentir un estrès excessiu a l’hora de fer exàmens.

Un missatge molt important dels pares als fills és que no percebin que l’estima de la família depèn de l’èxit escolar

En aquesta línia també s’han d’avaluar i modificar les creences i expectatives sobre el que volem que passi, perquè ens ajudin i no ens dificultin el procés: “Si penso que seré una persona desgraciada si no aprovo, aquest pensament rígid, exagerat i erroni no ens ajuda a respondre adequadament i ens genera un estrès innecessari. També hi ajuda fer regularment activitats en què activem intencionadament la resposta de relaxació -pintar, tocar un instrument, cantar, ballar, meditar, escriure, respirar, passejar o badar-. Obvietats com dormir prou i alimentar-nos correctament contribueixen a evitar desequilibris en el nostre organisme que activen la resposta d’estrès.